jueves, 24 de septiembre de 2009

Fiesta Sorpresa - Capítulo IV: “El resto de los invitados”



Disclaimer: La mayoría de los personajes son de Stephenie Meyer, y muchos otros son mis versiones de ustedes, mis NTLS! Jajaja!

Summary: Somos el clan latino, y Joy está por cumplir años... hay que organizarle una fiesta, pero a quién podemos invitar??? (adivinen!)


Capítulo IV: “El resto de los invitados”

Edward POV

Apenas me había alejado un par de kilómetros. Todavía podía escuchar esa dulce voz en mi cabeza. Sólo pensamientos al azar sobre quitarle las arrugas a su ropa y arreglar un poco su cabello. Para mi se veía hermosa tal y como estaba. “Edward” escuché, e inmediatamente presté más atención “iré en unos 10 o 15 minutos, para disimular”.

- Ok –dije en voz alta. Si todavía estaba atenta, me escucharía. Y si no, no creo que le importara demasiado, en realidad solo lo dije porque no podía dejar de contestarle a mi ángel.

Intenté seguir escuchándola, pero después de unos siete u ocho kilómetros se me hizo mucho más difícil. Segundos más tarde todo se apagó en mi cabeza. Esta era la razón por la que solía adorar correr, pero ahora me sentía vacío y desesperado… todo lo que escuchaba era el eco de la más hermosa voz en mi mente.

El silencio estaba a punto de volverme loco, así que decidí buscar otras voces con las que distraerme. Lo primero que escuché fue a Emmett, tan vulgar como siempre, babeando por una vampiresa que había conocido mientras esperaba. Luego a Jazz “lo mismo, exactamente lo mismo”. No entendí bien, pero asumí que siendo Jasper, el pensamiento no tendría mucho sentido. Yo había soñado con ser un soldado una vez, todo lo que quería era ir a la guerra, pero jamás había tenido una cabeza tan… estratégica como la de mi hermano, el soldado.

Capté pedazos de lo que pensaban los demás, la mitad de los que estaban en la fiesta criticaban el olor, tanto vampiros como lobos. Había un par de mentes poco caballerosas que probablemente estaban volviendo loco al pobre de Jazz. Y yo no ayudaría en nada si no dejaba de imaginarme a Joy desnuda.

Sacudí la cabeza. Debía intentar disimular, ocultárselo. Nos verían como a dos locos si llegáramos profesando que nos largaríamos de la fiesta porque yo no podía soportar que estuviéramos separados por un segundo más. Definitivamente no era una opción llegar y decir “oigan todos, dennos un para de días para estar juntos a Joy y a mí”. Pero todo lo que quería era precisamente eso. Gritarle al mundo que amaba a una criatura que acababa de conocer y que probablemente se diera cuenta de un momento para el otro que yo no era lo suficientemente bueno para ella.

Un escalofrío recorrió mi columna, no quería que notara eso. Sería egoísta por el resto de la eternidad. La mantendría conmigo, y haría todo lo posible para mantenerla contenta. La adoraría todos los días y la amaría todas las noches. Todas y cada una de las noches… y días enteros, ¿por qué no? La amaría hasta que no pudiera ni mover-

¡Ya! La idea era distraerme, no empeorar la situación. Empecé a escuchar voces hablando sobre mí. Emmett estaba a punto de salir a buscarme, así que apuré el paso que había ralentizado intentando calmarme un poco. “¿Dónde rayos se metió este maniático?”. Me reí internamente por la poca paciencia de mi hermano. Mi celular comenzó a vibrar en mi bolsillo, pero antes de que la música comenzara, ya estaba a la vista del enorme inoportuno.

Cerró el celular mientras me acercaba casi corriendo. Pero paré en seco cuando me vi desde un ángulo que no era el de Emmett.

- ¿Qué? –Me pregunto Emm al ver que ya no me movía. No podía contestarle, estaba concentrado en escuchar todo lo que venía de esas mentes. Dos mujeres y un hombre.

“…quizás deberíamos saludarlos, son vegetarianos. O por lo menos el grandote…
…el alto intimida bastante, pero no me parece que sea violento…
…yo me voy, qué fiesta, ni qué fiesta, la tal Joy me tiene muy poco preocupado…”

Al escuchar el nombre de Joy me relajé, no venían a lastimarla, ni nada por el estilo. Sólo venían por la fiesta. Me di vuelta lentamente y saludé a la nada que estaba a lo lejos en el bosque.

- Hola… soy Edward. Vinieron a la fiesta de Joy, ¿cierto? –seguí intentado identificar qué eran. Por alguna razón no me quedaba del todo claro. Una de las mujeres se aclaró la garganta, y alcancé a escuchar lo que pensaba el hombre “yo ni loco le contesto a este fenómeno”. No pude evitar reírme un poco en voz baja.

- Si. –fue una voz de mujer, sonaba dudosa y un poco confundida. Así como su mente. Al parecer, no sabían que habría lobos en la reunión.

- Soy Bella –continuó mientras se acercaba- Ellos son Nahuel y Jess.

- Yo soy Edward, y él es Emmett. –cuando se acercó pude ver sus ojos. Eran dorados. Ella era una vampiresa, eso era seguro. Pero todavía dudaba acerca de los otros dos. Era muy extraño, parecían vampiros, pero su olor era diferente. Agridulce.

- ¡Hola! –gritó mi hermano muchísimo más alto de lo que era necesario. Vi a Nahuel pegar un pequeño saltito, a penas había entrado en nuestro campo de vista. La otra, sin embargo… Jess, se había adelantado bastante y estaba entre él y Bella. Tenía una mente bastante inocente, y un poco ansiosa. “…yo no se porqué está tan nervioso. Si no fuera mi hermano pensaría que está completamente loco…”

Así que dos de ellos eran hermanos. La tal Jess y el hombre. Nunca había conocido vampiros que fueran hermanos. La muchacha se acercó un poco más y al fin pudimos verla claramente.

“¡Wow! Más híbridos” Pensó Emmett a mis espaldas. Volteé para mirarlo. Mi cara llena de curiosidad. Primero no se dio cuenta del porqué de mi reacción, pero luego se explicó mejor. “Sí, híbridos. Mitad vampiro, mitad humano. Deberías verlo. Adentro hay una. No escuché su nombre, pero es muy rara. Una de las mujeres me explicó un poco. Parece ser que hay un par de vampiros enfermos a los que les gusta hacerlo con humanas. Yo prefiero algo más firme, pero a cada cual lo suyo” Se rió internamente ante su propio comentario.

- No sabíamos que fuera a haber lobos. “Si nos hubieran avisado nos habríamos ahorrado el viaje. No pienso ser descuartizada por un perro” –Me distrajo la voz de la vampiresa que ahora estaba a unos cinco metros de nosotros. Volteé de nuevo para verla.

- No se preocupen. Según tengo entendido son amigables. No tienen problema con los vampiros vegetarianos.


Nahuel POV

Claro, amigables hasta que algo les molestaba y luego nos descuartizarían. Este tipo además de raro, era estúpido. De repente me miró bastante mal, y eso me causó aún más mala espina, pero debía acercarme un poco más. Jess ya había alcanzado a Bella, y dudaba seriamente que ella pudiera protegerla si al grandote se le saltaba un tornillo. El más chiquito siseó por lo bajo y me estremecí un poco. Además de los lobos, tendría que cuidarme la espalda de este par de vampiros.

- Bueno, ¿porque no entramos? Adentro ya están a punto de llamar a Joy.

Dijo el que creo se llamaba Emmett. Alcancé a las chicas y pasé un brazo por los hombros de mi hermana. No quería que nadie se le acercara. Especialmente algún chucho. Eran demasiado peligrosos. Bueno, en realidad, nunca había conocido a uno personalmente, pero las historias de los vampiros que habían perdido a sus parejas y a aquelarres enteros a sus manos eran muchas.

Claro que todos eran vampiros normales, nunca escuché que atacaran a un vegetariano, pero no estoy seguro de que conocieran la diferencia. Y mejor prevenir que curar, ¿cierto? Además, todo el mundo decía que apestaban.

Emmett entró primero, lo siguió el más bajito… Edward. Que parecía bastante ido, como si no estuviera prestando atención a la realidad que lo rodeaba. Luego Bella, y finalmente Jess y yo.

Di un pequeño vistazo por la habitación y me tranquilicé bastante. No se por qué tenía la estúpida idea de entrar y encontrarme a veinte perros gigantes gruñendo y mostrando los dientes. Era un tonto. Miré al grupo que claramente no estaba compuesto por vampiros y dos ojos grandes como platos me cautivaron. Bueno, eso es decir poco… me volvieron loco.


Adri POV

Estaba a la mitad de un emparedado cuando casi me atraganto por lo que pasó por la puerta. Yo estaba mirando al piso, así que primero me llamaron la atención las piernas musculosas y bien formadas que se escondían debajo de short. Fui subiendo, y una camiseta apretada casi hace que me desmaye. Tragué con dificultad lo que tenía en la boca y seguí subiendo la vista.

Encontré sus ojos. Parecían… ¿aliviados? Estaba mirando la habitación entera. Como si esperara encontrar a alguien. Me mordí el labio para evita gemir o gritar cuando sus ojos me atraparon. Eran los más hermosos ojos cafés que hubiera visto en mi vida. Tan profundos y expresivos que sentí que podría mirarlos por toda la eternidad, y seguir encontrando cosas nuevas en ellos.

Mi mandíbula tocó el piso cuando me di cuenta de lo que sucedía. Había imprimado. No podía creerlo, pensaba que jamás imprimaría. ¿No se suponía que fuera el eslabón muerto de la raza? Si podía imprimar, eso significaba que los de él eran los genes más compatibles con los míos, ¿cierto? La cabeza me empezó a dar vueltas.

Agarré fuerte el brazo de Quil, que estaba a mi lado y logré apartar mi vista de esos ojos. Miré a mi amigo vi mi misma cara reflejada. Aunque en la suya había un poco de tristeza, miedo.

- Quil… -le susurré y luego tragué para aclarar un poco mi voz, que salía sin sonido. Volteó su cara hacia mí, pero sus ojos seguían enfocados al frente, en alguien más- Creo que imprimamos.

Se lo dije con una pequeña risa muda. La idea de que yo imprimara todavía me parecía absurda. Pero era cierto. Tenía que ser cierto. Era exactamente como lo describían los otros. Excepto que no era solo “como ver el Sol por primera vez”. Era realmente ver el Sol por primera vez, porque definitivamente él era el Sol. Y todo giraba a su alrededor. Los planetas, el aire, la gravedad, todo en mi vida. Volví a mirar a mi nuevo Dios, pero ahora se encontraba saludando cordialmente a los demás invitados. Supuse que en algún momento tendría que acercarse.

Quil soltó un profundo suspiro que me sonó a lamento. Lo miré, su cara estaba descompuesta. Seguí sus ojos hasta lo que lo había puesto en ese estado. Era una mujer. Una chica, para ser exacta. Era un poco pequeña, tendría unos 16 años, pero no creo que fuera eso lo que alteró a Quil. Porque sentí exactamente lo mismo que él cuando noté de quién iba abrazada. Mi pecho se comprimió apretando mi corazón y dejándome sin aire. Era el destino jugando con nosotros. Nuestras imprimaciones estaban juntas.


Edward POV

Estaba a punto de matar al híbrido insolente, cuando por suerte imprimó con la loba y dejó de pensar en nosotros. Eso debía ser el karma. Tanto pensar mal de los lobos, y ahora viviría con uno para siempre. No podría evitarlo. Era su destino, así como el de su hermana, por la que tanto temía. Me reí internamente y se notó un poco en mi cara. Saludé con la mano al resto de los invitados. Algunos asintieron con la cabeza y otros dijeron los “hola” y los “que tal” tradicionales. Debía relajarme y presentarme apropiadamente con las organizadoras de la fiesta. Realmente quería que el aquelarre de Joy me aceptara.

Sólo bastó pensar en su nombre para que una punzada de dolor atravesara mi cuerpo. ¿Cómo era posible que la extrañara? No habían pasado ni diez minutos. Tenía que tener en mente que la vería de nuevo. Para el final de este glorioso día, la tendría entre mis brazos. Sin aliento, sin ropa, sin nada que no fuera pasión desenfrenada y-

Sacudí mi cabeza de nuevo, me estaba acercando lentamente a Jasper, que estaba en un rincón charlando con Emmett –que se había adelantado unos pasos- y un par de vampiresas. Según lo que escuchaba, ellas eran parte del clan de Joy. “¿Y a este que le pasa? ¿Desde cuando es normal estar tan… excitado?”. Pensó una de las acompañantes de mis hermanos. Esto no se podía poner peor. ¿Otra como Jazz? Tragué en seco e intenté pensar en otra cosa.

“Wow, ¿Qué rayos hacías, hermanito? ¡Emanas lujuria a montones!” Se rió en voz alta y si me hubiera podido poner colorado, seguro lo habría hecho.

- Hola, soy Edward. –Me presenté. Todos los del pequeño grupo se voltearon a mirarme

“Entre éste y los lobos, me van a volver loca”. Además de sentirme avergonzado e incómodo, no pude evitar reírme internamente ante el comentario. Era verdad. Tanto Jazz como ella terminarían hechos polvo si debían soportar a tanta gente imprimada, enamorada y lujuriosa al mismo tiempo.

- Hola –me extendió la mano y yo la tomé- Soy Naty. Ella es Mer.

Mer también me dio la mano. Parecían gente muy amigable. Aunque me sorprendieron los ojos de la última. No creí que fuera a haber alguien que no fuera vegetariano entre los invitados, y menos entre el clan que organizaba la fiesta. Y para colmo, la mujer tenía una mano apoyada en el brazo de Emm, claramente estaba coqueteando. Y mi hermano no parecía molesto. De hecho, no podía pensar en algo que no fuera esa mano paseándose por todo su cuerpo. Por primera vez, los pensamientos de mi hermano coincidían con los de su presa. Aparentemente mi cara demostró mi disgusto hacia la idea de alguien que comiera gente, revolcándose con un miembro de mi familia. Aún peor, ambos tenían la idea de que esto duraría. Emmett me vio. “Oh, ¡ya cálmate! Sólo es una neófita… ¡abuelo!”. Me relajé de inmediato. Una neófita no era tan mala como una carnívora. Podía soportar que hubiera alguien más temperamental que Jazz por un tiempo en la familia. Además, si era parte del clan de Joy, debería aprender a aceptarla. Fuera lo que fuera.

- Estábamos pensando en salir a buscar a la cumpleañera, ya nos está poniendo nerviosas que tarde tanto. Normalmente hubiera llegado antes de la hora. Es muy curiosa. –Mer me hablaba mientras tocaba el brazo de mi hermano. Vi por el rabillo del ojo cómo Jazz y Naty se ponían tensos. Todo lo que hacían era intentar pensar en otra cosa. Los entendía perfectamente, no podía sentir sus emociones, pero sus pensamientos tampoco eran del todo “Aptos para todo público”.

- ¿Que me dices, hermanito? ¿Puedes escuchar algo de una vampiresa por el bosque?

Las dos mujeres lo miraron extrañado y Jasper explicó lo que quería decir mientras yo pretendía concentrarme para encontrar una voz que supuestamente nunca había escuchado.

- Edward puede leer mentes. –Empezó. Tiene que concentrarse si no conoce a la persona, pero podrá encontrarla si ella piensa algo sobre la fiesta.

Parecían sorprendidas. Y casi suelto una carcajada en voz alta cuando Mer pensó “¡Diablos! ¡Y yo aquí, prácticamente violando a su hermano con mis fantasías!”. Casi le digo que Emmett no se quedaba atrás en ningún aspecto, pero se suponía que estaba concentrado. Además, no podía hacerle algo así a Emm. Talvez quería que hubiera un poco más de misterio.

Naty pensó algo de la misma calaña. Algo sobre que era un mal día para tener un lector de mentes en la habitación. Supuse que era por todo lo que le hacían sentir los lobos imprimados -y los vampiros desesperadamente trastornados-.

Aunque no necesitaba escuchar a Joy para saber cuándo volvería, busqué su voz de todos modos. Quería escucharla de nuevo. Me parecían siglos desde la última palabra que la escuché pronunciar –o pensar-. “Quizás unos minutos más”. Vi lo que veía y noté que estaba a unos cinco kilómetros de la casa. Era más de los que podía bastante más lejos de lo que podía escuchar normalmente a las personas. Quizás tuviéramos una conexión extrasensorial o algo así. Ciertamente teníamos una conexión física. La recordé jadeando, arrodillada en el piso del bosque, apretada contra mi cuerpo…

Abrí los ojos y me encontré con la mirada de reproche de Jasper. Me aclaré la garganta e intenté componer la voz antes de hablar.

- No está lejos. Sólo demorará unos minutos más.

“Fascinante” pensó Naty. Sonreí.

- Gracias. –le dije, y soltó una pequeña risita. Parecía genuinamente sorprendida por lo que podía hacer. Aunque a mí me parecía mejor su poder. Siempre que escuchaba a las personas, encontraba gente deprimida, sola, triste o asustada. Había deseado poder animarlos más veces de las que podía contar. Pero todo lo que podía hacer era escucharlos eternamente.


Nahuel POV

Saludé a todos los invitados, uno por uno, sólo para tener una excusa para acercarme a la chica de detrás de la mesa -que supongo en un momento, había tenido comida-. Después de lo que parecieron horas Jess y yo nos acercamos a ella. Bella se había quedado hablando con un tal Anvil. No parecía malo, pero yo solo quería correr hacia la modelo morena que no paraba de mirarme.

- Hola. –Le dije. No me contestó. Sólo me miró a mí, luego a Jess y luego a nuestros brazos, que todavía estaban entrelazados. El muchacho que tenía a un lado hizo lo mismo. Para luego gruñir levemente. Sus manos estaban apretadas en puños y le temblaban un poco. Me asusté bastante. Al parecer, las sospechas que tenía antes eran fundadas. Di un paso atrás, planté los pies firmes en el suelo y moví a Jess para esconderla un poco a mis espaldas. Si el chucho me saltaba, no le haría nada a la única hermana con la que tenía alguna relación.

La mano de la chica saltó como resorte y golpeó el pecho de su amigo al tiempo que usaba un tono un poco más alto que el de una conversación normal para llamarlo.

- ¡Quil! –le dijo. Su voz era hermosa. Pero seguí concentrado en el otro. No quería que me agarrara desprevenido.

Ante el contacto, él sacudió un poco la cabeza y dejó de temblar. Relajé un poco mis músculos, pero no salí de mi postura defensiva. Estaba demasiado nervioso.

- Lo siento mucho. –Nos dijo la mujer. Su tono hizo que apartara la mirada del licántropo medio desnudo. Parecía sincera.

- Está bien. –susurré al tiempo que me incorporaba, aún tapando a Jess con mi cuerpo.

- Yo soy Adri –hasta su nombre era divino-. Y el lobo maleducado es Quil. –agregó con una sonrisa que no llegó a sus ojos. Quil frunció el ceño. No parecía muy contento, ninguno de los dos lo parecía, de hecho. Me aclaré la garganta para intentar hablar más claro.

- Yo soy Nahuel. Y ella es mi hermana Jess. –Le dije. Los ojos de ambos centellearon en respuesta. Quil parecía totalmente recuperado de su pequeño arranque de agresividad. Y Adri estaba… radiante. Casi irradiaba luz.

- Y la distraída que se quedó en el camino es Bella –continué señalándola por un momento e intentando ignorar sus reacciones. Eran muy raros. Quizá no malos, como había pensado, pero sí raros. Jess se escapó de mi agarre y se acercó al licántropo con la mano extendida. No tuve tiempo de reaccionar, pero realmente él no parecía enojado. Parecía… feliz. Tardaron largo rato en soltarse. Pero luego no se alejaron. Sólo se quedaron hablando un rato. Hice lo mismo con Adri –siempre manteniendo un ojo en el acompañante de mi hermana, solo por las dudas-, hasta que escuché a alguien aproximándose afuera. Seguramente sería la homenajeada. Y al parecer, todos la habían escuchado. Ya que la habitación había quedado en silencio, salvo por los latidos de corazón y un par de suspiros ahogados que no supe a quién atribuir.

6 comentarios:

joy..NTLS ..BRAIN dijo...

NOOOOOOOOOOOOOOOOOO..SIEMPRE LO MISMOOOOOOOOOO .. NATY NO SEAS MALITA , YA POR FIS K COMIENCE LA FIESTA EH EH EH (JOY BAILANDO COMO LOKA) ..TE AMOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
ASI INFINITAMENTE MENZA DE MI CUORE

SON PINKY SON PINKY Y CEREBRO BRO BRO BRO BRO ...

Gaby Black dijo...

Natyyyyyyyyy me sorprendi cuando entre y vi el capi, pense que ibas a tardar mas en publicar. esta super.

Te adoro!!!!

Besos.

Adri cullen dijo...

OMG... OMG... OMG... *Y Adri aun no sale de su estado de shock* OMG... OMG... OMG...

NATY!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! AME EL CAPI PERO QUIERO MAS!!!! AAHHH ME ENCANTO...
Estaba a la mitad de un emparedado cuando casi me atraganto por lo que pasó por la puerta. Yo estaba mirando al piso, así que primero me llamaron la atención las piernas musculosas y bien formadas que se escondían debajo de short. Fui subiendo, y una camiseta apretada casi hace que me desmaye. Tragué con dificultad lo que tenía en la boca y seguí subiendo la vista.

MORI CON ESA PARTE...ME PARTIO DE RISA AAA PERO YA QUIERO BAILAR JUM!!

Mer dijo...

Pobre Joy siempre se queda en puertas, no seas mala le va a dar un ataque jaja. AH! mi Emmett tan fortachón y pasional se las verá con toda una neófita, me pregunto cuántas casas tendremos que reedificar?.
Ya van casando las parejas Guay!. Estupendo, como siempre, mi Naty. Besotes miles NTL HN

jeziik* NTLS Adict] dijo...

aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, naty, genial, me encanto, eres toda una artista, waaaaaaa, genial, adoro ver a quil celoso, jiji, me encantoooooo, xP
ya quiero leer otro, bueno, me voii
cuidate, tkm*
besos
Jeziik* NTLS Adict]

Robin Wolfe dijo...

Perdón Naty por tardarme tanto, pero aquí estoy =D de paso vi algo por ahí que decía Robin POV y ya me emocioné más de la cuenta xD buenísimo el capi...Adri y Nahuel awww...y todos hahahaha nada como Mer diciendo que se estaba violando a Emm con los pensamientos XD
Besos naty, eres pfff no sé, demasiado excelente