viernes, 18 de septiembre de 2009

Fiesta Sorpresa - Capítulo II: "La Llegada de los Fríos"


Disclaimer: La mayoría de los personajes son de Stephenie Meyer, y muchos otros son mis versiones de ustedes, mis NTLS! Jajaja!

Summary: Somos el clan latino, y Joy está por cumplir años... hay que organizarle una fiesta, pero a quién podemos invitar??? (adivinen!)


Capítulo II: “La Llegada de los Fríos”


Joy POV

El último puma había estado muy rico, pero para ser sincera, las chicas tenían razón. Habían pasado casi tres semanas desde mi último viaje de caza, y realmente estaba muy sedienta.

Pero es que no quería salir de la casa. Era tan obvio que las chicas planeaban algo… y me daba tanta curiosidad saberlo, que aprovechaba cada minuto del día para pasarlo con Naty. No quería arruinarles los preparativos, pero es que ya me moría por saberlo, y estaba segura de que si Naty no hubiera influido en mis emociones para que no sintiera tanta curiosidad, hubiera terminado siguiendo a Robin en una de sus desapariciones diarias de esta semana.

Incluso ahora, con la influencia de Naty, no había podido evitar preguntarle sobre los preparativos. Me mordí el labio. No debería usar mi poder con ellas. Al menos no en esta ocasión. Pero era tan intrigante la idea de un festejo por mi cumpleaños, que no podía resistirme. Usualmente, el mío y el de Naty pasaban desapercibidos. Después de tantas décadas, había perdido la gracia homenajear a alguien por vivir un año más. Y es que sólo un año no era nada comparado con toda una eternidad.

Pero esta vez era diferente. Quizás fuera por ser un número redondo. “200” sonaba como la excusa perfecta para organizar una fiesta. Pero tampoco estaba segura de que esa fuera la razón, o por lo menos, la única razón.

Seguí caminando a paso casi humano por la espesura del bosque. Quería mantener mi cabeza ocupada con algo que no fueran las preparaciones de la celebración. Me moría de ganas de ir a echar un vistazo por alguna de las ventanas. Me fijé la hora. Todavía eran las siete. ¡El tiempo se me hacía eterno! Todavía faltaban dos horas enteras y yo ya no tenía nada que hacer…

Planté mis pies en el suelo. Me di cuenta de que caminaba inconcientemente hacia la casa. Estaba a menos de diez kilómetros. Me di media vuelta y seguí en la dirección opuesta. Quizás debería cazar un rato más. Si, eso debía hacer. Probablemente habría uno que otro humano en la casa, así que lo mejor sería estar preparada para cualquier cosa.

Estaba conciente de que era ridículo. No había matado a nadie en mis dos siglos, pero algo debía de mantenerme ocupada. Un felino más y luego iría a sentarme cerca del río para pasar el rato. La próxima vez, recordaría traer una computadora portátil, un libro o algo así.

Corrí lento –para ser vampiro-, no quería que la caza fuera demasiado rápida. Eso me dejaría más tiempo para aburrirme. Cuando escuché un animal lo suficientemente grande, me concentré en su olor. Olía bien, así que lo seguí a paso humano hasta encontrarlo.

Después de cenar, deseché el desperdicio y me puse a caminar de nuevo. Ahora me concentraba más en mis pasos. No quería levantar la vista y encontrarme en el jardín de la casa, no lo resistiría. Ahora me dirigía al río. A la orilla del río, para ser exacta. Me gustaba mucho ver el agua corriendo. Era uno de los pocos recuerdos que conservaba de mi existencia humana. Agua corriendo. Me reí internamente ante lo simple de la idea, y me pregunté porqué mi mente había escogido ese recuerdo para guardarlo mientras descartaba tantos otros que probablemente eran más importantes.

Llegué a donde me proponía pasar un buen rato y me senté en el pasto con la mirada perdida en el agua. Quizás viviera cerca de un arrollo, o algo así. Quizás hiciera esto mismo antes de transformarme en vampiro. Era agradable pensar eso.


Edward POV

Aparcamos los autos bastante lejos de la dirección que nos habían indicado. Ya estábamos al tanto de que sería una fiesta mixta, y a ninguno nos sorprendió el olor a perro. Al parecer, el clan latino estaba compuesto por vegetarianos, la cual era la razón principal por la que estábamos aquí.

Esme decía que necesitábamos hacer nuevas amistades. Eso era lo que decía, al menos. Pero ya me tenía cansado con sus deseos de que mis hermanos y yo encontráramos pareja.

Por parte de mis otros parientes, no había problema, realmente no les molestaba estar solos. Al igual que a mi. Emmett solía conquistar una que otra vampiresa de vez en cuando, mientras que Jasper y yo preferíamos quedarnos en la retaguardia.

Ahora se lo veía nervioso, tenso. Intentaba concentrarse solamente en la carretera que pasaba bajo sus pies. Lo miré con curiosidad. Estábamos corriendo y Emmett no se percato de la pregunta que formulé con los ojos. “Solo estoy nervioso. ¿Cuántos perros crees que haya?”. Me preguntó en su mente. Eso era típico de Jasper. Siempre decía analizar las situaciones con el mejor estilo militar. Verificar los pros y los contras de cada situación. Me encogí de hombros a modo de respuesta. Volvió la vista hacia delante y comenzó a imaginarse cada posible escenario. Cada pelea que pudiera llegar a desarrollarse en una habitación llena de lobos.

- No creo que lleguen a esa cantidad, Jass.

Emmett se dio vuelta y corrió de espaldas para poder mirarnos.

- ¡Oigan! ¡Dejen de hacer eso! ¿De que rayos hablan? –Por su mente pasaban los posibles temas de los que, según suponía, podía tratar nuestro pequeño intercambio. “Mujeres, caza, sexo, dinero, problemas, problemas por sexo… ¡já!, eso no sería nada raro…”

- Solo hablamos de los lobos, Em –lo interrumpí antes de que su mente comenzara a divagar sobre temas sobre los que yo no quería escuchar… otra vez.

- Nos acercamos, estén atentos. –Nos advirtió Jass. Definitivamente estaba más capacitado que nosotros en identificar los efluvios de otros vampiros. Intenté buscar pensamientos sobre una fiesta, pero todavía no lograba identificar ninguna frase coherente. Seguro cuando estuviera al tanto de quiénes serían los invitados, sería capaz de… sintonizarlos más de cerca.

Jass volvió a olfatear el aire. “Menos de tres minutos”. Lo pensó para sí mismo, pero de todas formas asentí. Para que supiera que comenzaba a sintonizar pedazos de frases.

…bueno, quizás el lobo no sea tan malo, nadie que mire así a alguien puede ser…
…no puedo creer que esté tan apuesto, pero si le salto encima sería muy evidente…
…¿pero porqué no me toca? Debería intentar pasar un rato a solas…
…hay, que olor, como si ya no fuera suficiente con estos…

Redujimos la velocidad cuando entramos al jardín de la casa, y comenzamos a caminar a paso humano. Más que nada, para que tuvieran tiempo de asimilar nuestra presencia. Especialmente los lobos. Los tres sabíamos que no sería nada bueno hacer algo que pudiera provocar una pelea en el medio de una fiesta. Al fin y al cabo, todo lo que hacían los licántropos era proteger a los humanos de la gente de nuestra especie con filosofías diferentes a las nuestras. Filosofías que, al fin y al cabo, nos parecían repulsivas y monstruosas. Quizás compartiéramos más ideales de los que ellos o Jasper- pensaban.

Para cuando íbamos por la mitad del jardín, ya había identificado a todas las personas de la enorme habitación. Había más licántropos de los que hubiera considerado posible. Pero ni cerca de los escenarios que se imaginaba Jass mientras corríamos. Eran seis. Además, una humana y… ¿tres vampiresas? ¿O cuatro? Fruncí el ceño ante la confusión y Jasper me miró alarmado. “Ya suéltalo, ¿cuántos perros?” Gesticulé el número con los labios para que nadie pudiera escucharme. En la mente de Jasper el número sonaba razonable. Ya no estaba tan incómodo como antes.

Iba a explicarle que no entendía la cantidad de vampiros que había dentro, pero un olor me llamó la atención. Cerré los ojos e inhalé con fuerza, volteando la cabeza hacía la brisa que venía del bosque. Ya nada más me importaba. No me atraía la idea de festejar, ni de conocer gente nueva –como mi madre tanto deseaba-, ni tampoco la de ligar a alguien en una fiesta de desconocidos -como a Emmett-, ni la posibilidad de que se desatara una guerra en pleno festejo de cumpleaños –como a Jass- . Sólo quería averiguar qué era ese perfume. Nunca había olido nada parecido. Tenía que encontrarlo. Ahora.

Di un paso hacia el bosque y una mano se posó en mi hombro. Volteé ligeramente la cabeza y vi con el rabillo del ojo que se trataba de Emmett.

- ¿A dónde vas, hermanito? Te vas a perder la fiesta.

- Ese perfume… ¿no lo huelen?

Emmett me miró como si estuviera loco. Pero Jasper me entendía. Podía escuchar en su mente el análisis de mis emociones, Escuché el detalle de sus conclusiones. “Ansiedad, desesperación, abstracción, atracción, curiosidad, miedo, excitación…”. Aparté la mirada del bosque y lo miré fijo. “Lo siento, quizás me equivoque” agregó desviando la vista.

- ¿De que rayos estás hablando Ed? “A este se le safó un tornillo”. Volví a mirar a Jasper. Esta vez la súplica era evidente en mis ojos.

- Creo que debemos dejarlo ir, Em. Es… importante para él.

La mano de Emmett se alejó de mi hombro y cayó a un costado de su cuerpo. Se encogió de hombros.

- Bueno, nosotros estaremos en la fiesta. Mmm… ¿Suerte? –Dijo dudoso. Luego tendría que explicarles porque me iba de ese modo.

- Gracias. –Los miré a ambos y volteé la cabeza de nuevo cuando otra ráfaga de viento me golpeó. Era el olor más dulce que jamás hubiera tenido el privilegio de sentir. Mis pies se movieron por instinto hacia la fuente. El rastro tendría al menos dos horas. Lo seguí por un rato. Me parecieron unos diez kilómetros, quizás menos, pero no más.


Mer POV

Ya habían llegado. El “clan Cullen”. No sonaban como un clan. Sólo eran tres muchachos. Podíamos escucharlos hablando afuera. Intenté no prestar atención a lo que decían. Todo el mundo debería tener derecho a la privacidad. El hecho de que podamos escucharlos no quería decir que tuviéramos que hacerlo. Al menos no desde mi punto de vista. Se quedaron quietos cerca del jardín. Y luego de un par de minutos comenzaron a moverse de nuevo.

Tres golpes sonaron en la puerta de nuevo. Esta vez decidí ir a abrir yo. No fuera a ser que otro lobo apareciera e imprimara en Naty, o algo así. Me reí ante la idea y Naty me miró como si hubiera pronunciado su nombre. Su sonrisa era maliciosa. También había notado el olor dulce. Parecía que todos lo habían notado. Los lobos estaban tensos, ya no se reían ni compartían bromas como hacía un rato. El que se llamaba Paul temblaba ligeramente, y apretaba los puños con fuerza. Quizás era al que más le costaba controlarse. Jacob y Seth habían adoptado posturas ligeramente defensivas delante de sus imprimaciones. El cambio de posición casi no sería perceptible para un humano, pero sí lo era para un vampiro. Para nosotros, era una postura que gritaba que se alejaran.

Me acerqué a la puerta y la abrí solo un poco para mirar sus ojos. Eran dorados. Abrí más la puerta para dejarlos pasar. Eso significaba que estaban invitados. Sólo eran dos. Uno esbelto y alto. Y el otro grande y musculoso.

- Hola. Vienen a la fiesta, ¿cierto? Me alegra que encontraran el lugar. Adelante, pasen. –hice un gesto con la mano indicándoles que pasaran. El grandote me sonrió y entró, mirándome fijo sin prestar atención a lo que había en la habitación. El otro, sin embargo, se quedó en la puerta, mirándome con curiosidad. Tardó unos segundos en dar un dudoso paso. Recién entonces comprendí lo que miraba. Mis ojos todavía eran rojos. Miré a Naty como preguntándole qué debía hacer. Ella se adelantó y extendió la mano para saludar al había entrado primero.

- Hola, bienvenidos. –dijo mientras le daba la mano al grandote. Seguro estaría haciendo algo para calmar al que parecía tan inseguro

- Yo soy Naty –continuó mirándolos a los ojos alternando entre uno y otro, seguramente para que notaran la tonalidad dorada de los suyos- Ella es Mer.

- El paranoico es Jasper. –dijo señalando con un pulgar al de la entrada y riéndose abiertamente. Soltó la mano de Naty y se me acercó, todavía sonriendo- Yo soy Emmett.

Se agachó para darme un beso en la mejilla. Casi en la comisura de los labios. Al alejarse suspiró, haciendo que el aire frío me erizara la piel. No era una buena idea hacerle eso a una neófita. Tragué en seco y le di la mano a Jasper para distraerme. Debía dejar de imaginarme al gigante tirado de espaldas en mi habitación.

Emmett entró como si fuera su casa. Y Jasper, luego de saludarnos a Naty y a mí, movió la mano en general, saludando al resto. Emmett, en cambio, saludó en voz alta, evitando tocar a los licántropos. De todas formas, parecía bastante amigable con ellos. Después de todo, parecía que podríamos llegara a pasarla bastante bien.


Edward POV

Como a los diez kilómetros el rastro se había hecho mucho más marcado. Ahora estaba corriendo sólo un poco más rápido que un humano, inhalando todo lo que podía en el camino. El perfume era intoxicante. Me encontré con algunos restos de sangre. Parecía ser de león, mi favorito. No había pasado mucho tiempo desde que la dueña del perfume que atravesaba mis sentidos había estado aquí. Era obvio que era una mujer. Ese perfume dulce y atrayente… solo podía ser de una diosa.

Sólo mis pies se movían. Mi mente estaba totalmente en blanco… hasta que escuché sus pensamientos. Sus palabras inundaron mi cabeza de la forma más encantadora. Palabras profundas y anhelantes de una época y realidad mejor. Era todo lo que yo pensaba sin que nada lo supiera. Hacía mucho que leer los pensamientos se había vuelto una molestia. Todo lo que escuchaba estaba repetido. Nadie parecía tener la capacidad de formular una idea nueva o al menos más nueva que el resto. Siempre había buscado una mente que me pareciera remotamente interesante. Y esta lo era. Era mucho más que eso. No era interesante, era atrapante.

…eso debe ser. Un recuerdo. Agua corriendo. Como quisiera recordar a alguien en lugar de solo algo. ¿Será que no había nadie digno de recordar? Eso es triste. De seguro debía de haber alguien que me amara, que me consolara, que me permitiera llorar en su hombro. Llorar… como me gustaría llorar a veces. Sobre todo cuando ese estúpido Sol sale. Ojala lloviera por siempre. Sólo me acostaría en el pasto a observar y sentir la lluvia…

También resentía el Sol. El ángel y yo teníamos algo en común. Eso era casi increíble. Podía ver todo lo que sus ojos miraban. Estaba sentada en el suelo, enfrente de un río. Escuchaba el correr del agua con mis propios oídos, así que no debía estar lejos. Caminé a paso de hombre sin hacer ruido. No quería interrumpir su línea de pensamiento.

…no debería ponerme tan pensativa ahora. No era el momento correcto. Ni siquiera debí haber venido a cazar. La próxima vez agarraría las llaves del auto y me iría de compras mientras prepararan todo. Que tonta fui al no agarrar dinero, o mis llaves, o por lo menos un libro. Ahora estaba filosofando como boba mientras me organizaban la fiesta, se suponía que llegaría del mejor ánimo posible…

“La fiesta”, entonces era la homenajeada del evento al que íbamos. Joy. El nombre se esparció como miel por mi cabeza y la sensación se extendió por todo mi cuerpo, calentando mi muerto y frío corazón. Me fui acercando, casi sin darme cuenta. Ahora ya podía verla. Estaba sentada de espaldas a mí. Su cabello largo caía en cascadas por su espalda y sus hombros. Llevaba una camiseta de tirantes, así que la piel de sus brazos estaba al descubierto. Se me hacía agua la boca solo de verla. Pero debía verla más de cerca, todavía estaba a unos seis metros. Di otro paso con la mirada fija en la figura que me había hipnotizado. Pero no miré mis pies. Partí una rama y la criatura volteó hacia mí a la velocidad del rayo.

5 comentarios:

Gaby Black dijo...

waaaaaaaa Naty esta demasiado bueno!!!!

casi me hiciste sentir lo que edward sentia, tan descriptivo, tan vivido...

Wow me encanto!!!!!!

Besos.

JOY..NTLS dijo...

FANTASTICO , GENIAL , MARAVILLOSO , PRECIOSO Y TODO LO OSOOOO .. TE AMO NATY D LEMMON.. ESTO ES SIMPLEMENTE PERFECTO . ESCRIBE UN LIBRO X FIS .. O MILES DE LIBROS , ESTOY DISPUESTA A SER TU CONEJILLO DE INDIAS :p ..

Robin dijo...

Naty, por favor, esto está increíble!!! awww Edward ya se fijó en Joy, qué lindo, y Seth se puso en posición defensiva xD ^^ y Emmet...ahh...ya Mer se las verá conmigo hahahaha buenísimo Naty =D

Kokoro Black dijo...

AHHH ADORABLE!! LO AME!!!!

AHHHHHH JOY Y EDWARD ESTA A UN PASO!!! AHH!! QUE EMOCION!!!!

NATY TE AMO!!

Mer dijo...

Sorry mi Naty, te lo puese en Kokos. Pero ahí va.
Quisiera que tus palabras quedaran en mi mente grabadas y así rememorarlas cada instante que no me hablas. Háblame con tus relatos dame fuerzas y esperanzas que con tus lemmons mis noches acortas y con ellos mis días alargas. Besotes miles mi preciosa Naty