domingo, 20 de septiembre de 2009

Fiesta Sorpresa - Capítulo III: “Encuentro tortuoso”



Disclaimer: La mayoría de los personajes son de Stephenie Meyer, y muchos otros son mis versiones de ustedes, mis NTLS! Jajaja!

Summary: Somos el clan latino, y Joy está por cumplir años... hay que organizarle una fiesta, pero a quién podemos invitar??? (adivinen!)


Capítulo III: “Encuentro tortuoso”


Naty POV

Ya todos se habían ubicado y charlaban distendidos de nuevo. Era bastante extraño sentir las emociones de ese cuarto. Los sentimientos de los lobos cambiaban cuando uno de nosotros se les acercaba demasiado, pero a los pocos segundos se les pasaba y volvían a estar tranquilos. Claro que yo influía un poco, para ayudarlos a relajarse.

Jasper se había sentado en una de las sillas de la sala y se había cruzado de brazos. Se lo notaba incómodo, incluso sin mi poder me podría haber dado cuenta. Y además me miraba constantemente, como si quisiera descifrar algo. Comencé a sentirme un poco vigilada. No me quitaba la vista de encima.

Intenté sentir mejor sus emociones. Confusión, frustración, curiosidad. No detecté nada malo, además de que estaba un poco nervioso. Me acerqué lento para preguntarle qué le pasaba. Su hermano se había integrado tan bien… ahora mismo estaba haciendo chistes con Paul y Anvil. Parecía encajar a la perfección. Y sin embargo él seguía callado e introvertido. Me pregunté que le pasaría. Quizás si me acercaba podría calmarlo o alivianar un poco su ánimo.

Me senté en la silla que estaba a su lado. Sus ojos me siguieron todo el camino.

- Hola. –Lo saludé- No parece que te estés divirtiendo mucho… ¿pasa algo malo?

Lo pensó por un momento, sus ojos todavía clavados en los míos.

- Mmm… No… nada malo. Sólo estoy confundido.

- ¿Confundido? ¿Por qué? –Eso me intrigó, yo había supuesto que se encontraba incómodo por los lobos, no confundido por algo más.

- Si, por ti. -¿Qué? ¿Por qué estaría confundido por mí?

Lo miré con curiosidad. No entendía a qué se refería. Una pequeña sonrisa comenzó a jugar en las comisuras de sus labios. El primer amago de sonrisa que había visto en toda la noche. Se veía… bastante amigable.

- Es que me parece que tenemos algo en común.

Eso me confundió todavía más. Fruncí el ceño y él soltó una pequeña risa cuando me crucé de brazos.

- En el tiempo que llevo aquí, he notado que cuando te acercas a alguien, los lobos, por ejemplo, todos a tu alrededor se tranquilizan y comienzan a actuar más… relajados.

¿Cómo lo había notado? No recuerdo haberle dicho a nadie sobre mi poder. Además, que tenía que ver eso con lo que teníamos en com-

- Es que yo hago lo mismo. –Me explicó.

- ¿Lo mismo?

- Afectas las emociones de los demás, ¿cierto?

Asentí un poco dudosa… todavía no lo creía del todo.

- ¿No me crees? –no alcancé a contestar. Mer nos interrumpió.

- Naty! Creo que ya sería hora de llamar a Joy, ¿no te parece? Son casi las nueve.

Pegué un salto. No me había dado cuenta que nos habíamos volteado de a poco hasta quedar enfrentados y con los rostros uno cerca del otro. Me fijé la hora. Si, eran casi las nueve. Me sorprendió que Joy todavía no hubiera vuelto.


Edward POV

Di otro paso con la mirada fija en la figura que me había hipnotizado. Pero no miré mis pies. Partí una rama y la criatura volteó hacia mí a la velocidad del rayo.

Nuestras miradas se encontraron. Me hundí en los más brillantes ojos dorados que pudiera imaginar, y mi mente quedó en blanco. No podía ver nada que no fueran los ojos que tenía delante. Y nada salía de mi boca. Debería presentarme, hablarle. Decir algo, lo que sea, cualquier cosa. Pero mi boca seguía sin emitir sonido alguno. Y es que por alguna razón, tenía miedo. Tenía miedo de que si hablaba en voz alta, la ilusión se volviera humo ante mis ojos. Temía que el espejismo se disolviera en mil estrellas y volviera al cielo, donde seguro pertenecía.

Y por sobre todo, tenía miedo de que se levantara y corriera, dejando vacío el lugar de mi pecho que acababa de sentir lleno por primera vez en toda mi existencia. Trague en seco e intenté escuchar algo que proviniera de su mente. Todo estaba en blanco. Sí podía ver a través de sus ojos. Me veía a mi mismo, parado frente a ella con la mayor cara de tonto del mundo. Me veía con la boca abierta y los ojos como platos… pero no escuchaba nada. O yo me había quedado temporalmente sordo, o ella también estaba en blanco.

- ¿Quién eres? –A pesar de ser un suspiro a penas audible, el tono autoritario de su voz no dejó que me quedara callado.

- Edward. Edward Cullen. –Me acerqué a paso lento… muy lento. Y por fin su cabeza volvió a funcionar.


Joy POV

¡Wau! Creo que me hubiera desmayado de ser posible. Era la encarnación de la virilidad acercándose hacia mí. Primero tenía una expresión que parecía de sorpresa, pero poco a poco una sonrisa fue colándose por sus facciones. Se arrodilló en el piso más lento que un humano para quedar a mi altura, y me miró a los ojos, a unos treinta centímetros de distancia. Sentí como si se supusiera que algo saliera de mis labios. Quizás debiera presentarme, decirle cómo me llamaba. Quién era. Pero se me olvidó cómo me llamaba.

Sólo me quedé mirándolo y pensando en él sin esa molesta camisa que llevaba. Me le hubiera lanzado encima si mis músculos hubieran respondido. Soltó una pequeña carcajada sin sonido y yo lo miré con curiosidad.

- Tú debes ser Joy. -Me dijo en voz baja. ¿Cómo rayos lo sabía? Volvió a reírse por lo bajo.

- Dime cómo lo sabes. –Ordené. Todavía no creía que este tipo fuera real. Y si debía usar mi poder para averiguarlo, no tenía problema en hacerlo.

- Soy uno de los invitados a tu fiesta –explicó-. Y no necesitas usar tu poder conmigo. Haría todo lo que me dijeras sin que tuvieras la necesidad.

Otra vez con lo críptico. Fruncí el ceño. ¿Cómo era que sabía sobre mi poder?

- También tengo una… habilidad. Hasta hace unos minutos, estaba absolutamente seguro de que era una maldición. Pero nunca había escuchado algo como esto, se acercó todavía más. Menos de quince centímetros nos separaban.

- ¿Escuchado? –susurré.

- Leo mentes –declaró. Bajé la mirada. Si me hubiera podido poner colorada, seguro estaría color escarlata. ¡Había escuchado todo lo que pensé sobre él! Por Dios, ¡que pena!

- No… -me susurró- no te apenes. Yo estaba pensando lo mismo. O peor.

Uno de sus dedos se posó en mi mentón e hizo que levantara la vista. A pesar de estar los dos a la temperatura del hielo, una holeada de calor recorrió mi cuerpo ante su contacto. Me estremecí ligeramente y finalmente encontré sus ojos. Ahora estaba incluso más cerca que antes. Tragué en seco y mi respiración se aceleró. Su olor era realmente embriagador.

¿Qué rayos me estaba pasando? No lo conocía. No importaba que fuera el hombre más ardiente –en sentido figurado- del mundo. Pensaría que soy una entregada si sólo lo besara ahora. Era un completo extraño. No sabía nada sobre él. Se mordió el labio.

- Sabes que me llamo Edward –susurró, haciendo que su aliento dulce golpeara la piel de mi cara-. Nací en Chicago, en 1901. Tengo 17 años… Soy vegetariano, como habrás podido notar. Toco el piano. Pero lo más importante… -suspiró y se quedó cayado. ¡No podía dejar esa frase inconclusa!

- ¿Qué es lo más importante? –le insté.

- Que nunca había sentido por nadie lo que estoy sintiendo ahora. –Se mordió el labio-. Es increíble y no lo entiendo. Tienes razón, no te conozco, pero no puedo evitarlo. Es como si me atrajera una fuerza magnética. No tiene sentido. Tampoco sé nada de ti.

- Soy Joy. –Tragué la ponzoña que se había acumulado en mi boca por los nervios que me provocaba su cercanía-. Hoy cumplo 200 años y mi clan me está organizando una fiesta. Tengo la habilidad de obligar a las personas a hacer lo que yo quiera.

Miré sus labios y pasé mi lengua por los míos, intentando imaginar que era la suya.

- No uso mucho mi poder, pero-

- Lo lamento –me interrumpió.

- ¿Por q…? –No pude terminar la frase. Sus labios se estamparon con los míos. Parecía desesperado, ansioso. Un choque eléctrico me recorría todo el cuerpo, impidiendo que pensara con claridad. En el segundo en el que bajé a la Tierra desde la nube en la que me había subido el sentir sus labios, comencé a mover la boca. Edward pasó su mano desde mi mentón hasta mi nuca, enredando sus dedos en mi pelo y atrayéndome más contra él. Yo todavía estaba sentada en el suelo, lo que hacía que nuestros cuerpos estuvieran separados, así que lentamente me fui moviendo para quedar arrodillada frente a él. Era el mejor beso que jamás hubiera recibido. ¿Por qué habría dicho que lo lamentaba?

Se alejó con la respiración entrecortada y me picaron los labios por su ausencia. Apoyó su frente en la mía para poder hablarme.

- Lo lamento… –remarcó la frase con un tono de explicación- porque aunque no te conozca, y créeme que quiero saber absolutamente todo de sobre ti, no puedo evitar sentir que necesito tocarte, besarte, tenerte.

Volví a besarlo. Simplemente no me pude resistir cuando dijo esa última frase. Esta vez metí mi lengua en su boca. Y el me recibió gustoso, produciendo un pequeño gruñido que me puso la carne de gallina y me erizó los bellos de la nuca. Esto de seguro era el paraíso. Apreté mi cuerpo contra el suyo. Sentí su musculoso pecho presionado contra el mío. Sus manos bajaron a mi cintura y me apretó más contra él.

Ahora eran mis dedos los que se enredaban en su cabello. No quería que se me escapara. Ninguno de los dos necesitaba aire y este beso no se terminaría en ningún momento pronto. Este hombre me volvía totalmente loca… y si debía usar mi poder para mantenerlo conmigo para siempre, lo haría. Su boca se movió contra la mía para hablar.

- Ya te dije que no necesitas usar tu poder conmigo. No me imagino mejor manera de pasar la eternidad. –Susurró contra mis labios.

Me desesperé y lo empujé contra el piso bajando para besar su cuello. Se rió un poco mientras mis manos bajaban por los costados de su cuerpo. Sus manos se movieron a mi cuello y bajaron por mis hombros.

Ahora escuchaba un ruido extraño. Que raro. ¿Campanas? ¡Hay, no! Por favor, no ahora. No justo ahora. Era mi celular. Me desinflé encima de mi hombre perfecto cuando un poco de razón llegó a mi cabeza. Debía irme. Edward tomo mi mentón con una de sus manos y me atrajo para que lo besara de nuevo. Solo logré soltar un “mmm”, y luego seguí besándolo. Al carajo con la fiesta. Al carajo con todo lo que no formara parte de este cuerpo.

Pero otra música comenzó a taladrar mi burbuja. Era el celular de Edward. Eso me sacó de mi ensimismamiento de nuevo… justo cuando el mío volvía a sonar.

Rodé para salir de encima de Edward y me senté en el pasto. Sacamos nuestros teléfonos y atendimos. Ambos nos miramos cuando las voces de los auriculares nos aturdieron.


Edward POV

Era Emmett. Al parecer, estaban esperando a Joy. Y yo debía llegar antes que ella.

- ¿En donde rayos te metiste hermanito?

Suspiré y me llevé una mano a la cabeza. ¿Qué podía decirle? “Encontré a una vampiresa que me vuelve loco y estaba a punto de hacerla mía antes de que llamaras”. Eso no sería lo más caballeroso del mundo. Y yo era un caballero. Quizás lo hubiera olvidado en estos últimos minutos, pero lo era.

- ¡Hey! ¿Sigues ahí? –me gritó del otro lado de la línea. Me aclaré la garganta.

- Si, sigo aquí, Em.

- Bueno, más te vale que vengas, porque están hablando sobre salir a buscar a la tal Joy. Y creo que deberías estar aquí antes que ella llegue.

- Ok, voy para allá. –Sólo con eso, le corté a mi hermano.

Me levanté y le tendí la mano a mi sueño ambulante. Me miró extrañada y cuando cortó la comunicación la tomó y se puso de pie.

- Creo que deberías irte primero –murmuró.

Asentí con la cabeza y le di un corto beso en los labios.

- Te esperaré. –Le dije antes de salir corriendo en la dirección más directa a la casa. No podía creer lo que acababa de pasar. Pero debía pensar en alguna otra cosa si no quería que Jass sintiera lo loco que me había vuelto mi nueva obsesión. Sin duda esto lo acabaría esta noche. Había esperado toda mi vida por esa mujer. No iba a desperdiciar ni un día más.

9 comentarios:

Mer dijo...

GUAU! mi Joy se va a poner de los nervios, cualquiera no, eres fabulosa mi Naty mi celestial Naty, si, ella es y será por siempre única. Danos de beber de este manantial siempre. Besotes miles NTL HN

Gaby Black dijo...

OMG Naty ese estubo demasiado hot!!!! Seguro que ahora si le paras el corazon a Joy, se va a desmayar!!!!

No nos tortures mucho mas esperando el otro capi jajajajaja.

Te adoro. Besitos.

Anónimo dijo...

WOOOOOOOWWWW
NATY espera WOOOWWWW jejeje
sin palabras si no deje comen. en los anteriores es por eso, simplemente porque me dejas sin palabras.
OMG es bueni...buenisimo me encanta , Dios tengo tanta envidia (claro de la BUENA) malditos celulares es en esos momentos cuando los odiamos y quisieramos que no existieran, pero bueno,
perfecto, genial, magnifico, glorioso, mmmm ya dige genial?
Naty te quiero
besos
** GABY CULLEN Black **

Robin dijo...

Ay esto está buenísimo, ya me imagino a la Joy xD
Excelente Naty, sabes que eres bueno...no sé...no conozco tantas palabras xD pero es que eres más que maravillosaaa

joy. NTLS dijo...

AIIIIIIIIIIII NOOOOOOOOOOOOO.. AHORA ME DEJA EN PAUSA JUSTO CUANDO CASI TENGO A MI ED... ESPERARE LA FIESTA CREO K AHY SIII SERA LEMMON X DOQUIER , SI ES K LAS DEMAS ME DEJAN X ULTIMO UN ROPERO jksajkaakjsjksa PRECIOSO NATY SABES K ERES MAGNIFICA .TE AMO PRECIOSA , GRACIAS X TODOOOOOOOO.


LAS ADORO MIS NTLS

ESTUDIA NATY ..LA LOKA O TE GOLPEARE ..WUAPAAAA

jeziik* NTLS Adict] dijo...

hola naty!!
waaaaaaaaaa me encanto, ya kiero leer mas, sobre todo cuando llega la gemela mounstrita lemmonera faltante, [no siamesa, ehhhhhh]
weno, escribes genial, tkm*
y arriba todas las NTLS hermosasssssssss

Sweet Sky dijo...

Deeecir GENIAL es quedaarse cooortoo....

ESTUVO ESTUPENDO!!!

Adri dijo...

yo quiero leer mas, quiero leer mar!!!!!!!!!!! porq Naty siempre me dejas en lo mejor ah? porq porq porq!!!... ok ok ok respiro...

Y Nahuel?.. la fiesta empezara antes d q lleguen ellos?? y las Gaby's? ok ok ok respiro.. lo esperare...

Beu de Spunk dijo...

OMFG!!
No digan!
jajaja xD
Esta re buena esta historia!
Uf! :)