martes, 15 de septiembre de 2009

1. Reencuentro

Carliste y los demás siguieron el camino prefijado mientras mamá, papá y yo nos desviamos hacia Forks a una velocidad muy superior a la anterior. Ni siquiera habíamos bajado del coche para hablar, papá había acordado el nuevo plan hablando por móvl con toda la familia.

Mientras yo me había ahogado en mis propios pensamientos, seguro que Jacob estaba sufriendo muhísimo. Ya estaba pasando por una mala época antes de que ocurriera esto. Los asuntos de la manada le habían mantenido tan ocupado que no había podido visitarme en más de un mes. Los largos periodos alejado de mí no le sentaban nada bien, era como si se marchitara.
Yo también le echaba de menos, eramos como padre e hija, o como hermanos... la verdad es que estaba confusa respecto a ese tema, mi rápido crecimiento había conseguido que la frontera entre el amor, el cariño, el respeto o el compañerismo se vieran algo desdibujadas. Solo sabía que odiaba estar sin él.

La melodía de mi movil me sentó como un chorro de agua helada. La voz de mamá sonaba rota cuando contesté.
-Renesmee... quiero pedirte un favor, no te se pares de Jake, sabes lo temperamental que es. Creo que en este momento eres la única que puede ayudarle.
-No pensaba separarme de él- ni por un solo segundo se me había ocurrido la idea- Lo buscaré por todo Forks si es necesario.
-Gracias Nessie, yo tendré que pasar la mayor parte del tiempo con Charle. Estaban tan unidos...

Llegamos a La Push en menos de tres horas, a una velocidad que rozaba peligrosamente la barrera del sonido. Aparcamos el coche justo enfrente de la casa de Jacob, donde Seth nos esperaba desplazándose nerviosamente de un lado a otro.
Papá fue el primero en salir. Se dirigió a su amigo y lo abrazó con fuerza.
-Lo siento mucho Seth. Cómo te encuentras?
-Aturdido, como el resto de la manada- contestó mientras se separaba de él- Nadie se esperaba esto... Billy era un hombre fuerte.
Fue entonces cuando se percató de nuestra presencia y nos abrazó de buena gana a mamá y a mí.
-Lamento haberos hecho venir desde tan lejos, pero Jake está...- tragó con dificultad, no necesitaba continuar.
-No te habría perdonado que no lo hicieras- mama puso una mano en su cintura y le sonrió cariñosamente- Ahora que Nessie está aquí las cosas irán mejor.

Entramos en la casa de Billy, donde Sue, Leah, el abuelo y buena parte de la manada estaban sentados hablando en voz baja. Los saludé a todos poniendo especial énfasis en el abuelo, siempre deseoso de vernos. Después de siete años aún no podía asimilar mi rápido crecimiento.
-Siento mucho que el resto de mi familia no haya podido estar aquí- dijo papá dirigiendose a todos. Carliste tenía asuntos urgentes que tratar, además venir con todos aquellos coches despues de siete años habría llamado demasiado la atención sobre nosotros. Todos os dan el pésame. Alice promete que muy pronto vendrá a Forks para verte Charlie.
El abuelo soltó un largo suspiro y una lágrima rodó por sus mejillas.
-Gracias Edward... entiendo que no hayan podido venir- dirigió la vista hacia mí- Nessie, cariño, quizás deberías buscar a Jake. No se muy bien donde está. Él.. hizo eso que hace y se fue así, corriendo por el bosque...
En cuestión de materia sobrenatural Charlie seguía sin saber expresarse adecuadamente.
-Ahora mismo voy a buscarle.
Le di un último abrazo y salí de la casa.

Jake no estaba en el bosque, al menos no en el bosque de Forks, debía haberse cansado de dar vueltas, o quizás había corrido hasta el otro extremo del país. Finalmente decidí pasear por la reserva sin rumbo fijo, buscando alguna pista que me dijera dónde encontrar a mi amigo.
Llegué hasta nuestro acantilado, hoy hacía un buen día para practicar. Nuestro deporte preferido era el salto al acantilado. A Jake y a mí nos encantaba pasar las tardes de verano cuando yo le visitaba allí.. Sonreí amargamente. No era un buen momento para saltar, sin embargo me acerqué al filo y miré hacia abajo, recordando buenos tiempos.
-Nessie!!
Dirigí rapidamente la mirada hacia el lugar donde la voz de Jake me había llamado. Estaba en la playa que se veía desde allí. Se notaba que acababa de transformarse porque se estaba poniendo los pantalones a toda prisa, dando saltos a la pata coja sin darse mucha cuenta de lo que hacía.
Su cara reflejab dolor, pero a la vez una encantadora sonrisa la cruzaba, dándome la bienvenida. Se la devolví de buena gana y eché a correr al mismo tiempo que él.
No había cambiado nada, seguía como la primera vez que le vi. Deslumbrante, fuerte. Lo único que en estos años se había transformado era su pelo, que ahora le cubría toda la espalda hasta llegar a la cintura, cayendo como una negra cascada.
Cuando era pequeña me encantaba darle tirones jugar con su pelo, acariciarlo. Sabía que esa era la razón por la que se lo había dejado crecer, me encantaba.

Cuando nos encontramos a mitad de camino él no había perdido su sonrisa. Me estrechó cariñosamente y besó mi frente.
-Cómo estás preciosa?
-Eso debería preguntartelo yo a ti- me quejé sin alejarme de sus brazos, apretandome fuertemente contra sus hombros- Lo siento tanto Jake... te he buscado por todas partes.
-Bueno, ahora ya estoy un poco mejor, yo... no quiero hablar de lo ocurrido, ya he tenid suficiente, los pensamientos de la manada me están desquiciando.Qué tal si damos un paseo por la playa?
-Me encantaría.



Por: Cassandra

3 comentarios:

JOY..NTLS dijo...

PRECIOSOOOOOOOOO.. LO LEERIA MIL VECES .. CHIKAS ESTO SE PONE MEJOR EH!!


BESOS MIS NTLS PRECIOSAS

Mer dijo...

Más..... plis... más. Se calientan los motores de esta historia. Seguir subiendo. Besotes para Cassandra y miles para mis NTLS.

Sweet Sky dijo...

wiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiii

Yo quiero leeeeeer mmmmaaaaaaasss....

Vamos vaaamoos.. mas capii y menos entretenimiento jajajajaja x)