jueves, 17 de septiembre de 2009

3. Imprimación

Una vez la cena hubo terminado Jake salió corriendo de la casa como si estuviera escapando de un robo, y mamá y papá se fueron a otra habitación para hablar. Seth se levantó mucho más animado que antes.

-Bueno, creo que iré a hacerle una visita a Claire antes de que se vaya a dormir. Últimamente le encanta ver películas por la noche, estamos haciendo una maratón.

Todos nos despedimos de él. Me recordaba tanto a mi relación con Jacob… era curioso, era prácticamente la misma. Jake también había estado muy apegado a mi durante estos años a pesar de los viajes. Siempre había tenido aquella cara de felicidad que Seth ponía cuando estábamos juntos… ¿Acaso no era simple amistad, simple cariño? Sin duda había algo más profundo de lo que yo jamás me había dado cuenta.

Decidí ir a buscar a Jacob, pasara lo que pasase juntos podríamos solucionarlo. No tenía por qué ser tan difícil, seguiríamos como hasta ahora.

No había andado ni tres pasos hacia la playa cuando la voz de mi madre sonó detrás de mí.

-Cariño, deja que hable un momento con Jacob ¿vale? Después podrás verle sin quieres.

-Claro mamá.

Intuí cierto tono de irritación en su voz. La vi alejarse a grandes zancadas. Si, sin duda había metido en un buen lío a Jake, los enfados de mamá eran aterradores. Luché contra mis ansias de espiar y me limité a dar vueltas de un lado a otro.

No entendía el por qué de ese secretismo, si tanto me incumbía ¿Por qué no podía enterarme? No era justo… yo debía ser la primera en saber qué estaba pasando. Quizás si me acercase a la playa tan solo un poquito… Mamá podría estar descuartizando a Jake, era necesario que fuera a mirar… me taparía los oídos.

Conforme me fui acercando los gritos de mi madre se hicieron más audibles, estaba muy, muy enfadada. Me escondí junto a unos arbustos.

-¡No puedo creer que estés haciendo esto…!

-Haciendo ¿Qué exactamente? Bella, no he hecho nada.- Se le notaba muy apurado.

-¡Pero lo piensas Jake! Estás deseando decírselo.

-Creo que ella debería saber la verdad, al menos debería saber qué es la imprimación.

¿Imprimación? ¿Eso era lo que iba a contarme Jake?

-No lo entendería, se sentiría atada, sentiría que tiene obligaciones que realmente no tiene ¡Es una niña de siete años!

Se quedaron en silencio. Cuando Jacob volvió a hablar lo hizo de forma dura y cortante.

-Yo jamás… jamás la obligaría nada. No se como puedes pensar eso de mi, Bella.

-Jake… se que nunca le harías daño, pero la amas, sabes que la amas. No puedes estar esperándola tanto tiempo, y mucho menos puedes intentar explicar ese lazo que os une, es demasiado pequeña para entender.

-Puede que tú no quieras verlo, pero tu hija es una mujer, en cuerpo y alma. No voy a negar que la ame, porque es algo de lo que estoy orgulloso. Pero mi amor no implica posesión. Solo quiero que sea feliz, lo quiero con todas mis fuerzas…

-Bella.- La voz de mi padre me hizo pegar un gritito, me había pillado, asomé la cabeza y le vi acercase a ellos por la playa- Creo que deberías dejar la conversación para otro momento, hay una medio vampiro más que confusa detrás de esos arbustos.

Refunfuñe sabiendo que no me quedaba más remedio que salir de allí. Me levanté y dirigí la vista hacia Jake, su cara estaba blanca como la leche. Sentí el impulso de lanzarme a sus brazos y consolarle. Pero mamá se dirigió a mí.

-Renesmee, te dije que te quedarás en la casa.

-Bueno, parece que hay cosas que debo saber, no me parece justo tener que quedarme allí sin enterarme de nada.

Papá abrazó a mamá mirándola.

-Mi amor, creo que deberíamos dejar solos a Nessie y Jake, tienen mucho de qué hablar.

Mi madre se removió en sus brazos.

-Edward no podemos…

Pero la silenció con un beso.

-No pasará nada, confía en mi.

Se lo pensó unos momentos, mirándonos a ambos.

-Está bien. No tardéis en volver. Nos vamos en una hora.

¡¿Una hora?! No quería irme, todo esto era muy extraño pero pese a todo no quería volver a separarme de mi amigo, el también puso mala cara mientras hablaba.

-Está bien, no os preocupéis.

Cuando ambos se alejaron Jake se acercó más a mí, hasta quedar a un palmo de distancia, esta vez si me miraba a los ojos, me miraba profundamente.

-Mira… me voy a dejar de secretos. Pero antes de decírtelo quiero que sepas que no estás obligada absolutamente a nada.

-Lo se, me ha quedado bastante claro al escuchar vuestra conversación.

-Verás…- se sentó en la arena, yo le imité, y fui yo la que buscó sus manos mientras el preparaba su discurso- En nuestra especie existe una… cosa, llamada imprimación. Es algo parecido al amor, solo que mucho más fuerte. Es cuando el alma de un licántropo encuentra a su media naranja, su pareja ideal, cuando encuentra la mitad que le falta… cuando la encontramos todo cambia para nosotros, entendemos lo que significa la felicidad en su plenitud. Vivir sin esa persona es imposible, y alejarse de ella una agonía. Estamos ligados a esa persona para siempre.

-Y… ¿Qué tiene que ver la imprimación conmigo?

Ya sabía la respuesta, por un momento me dio la impresión de que siempre lo había sabido, pero me daba miedo, no alcanzaba a entender por completo lo que suponía ese hecho.

-Bueno… yo… me imprimé de ti. Desde la primera vez que te vi. Tú le diste sentido a todo mi mundo Nessie.

Intenté respirar, pero me costaba muchísimo, como si el aire se hubiera convertido en agua. Lo había sabido siempre…

-Y… ¿Qué es exactamente lo que esperas de mí? ¿Qué es lo que quieres que haga?

-¡Nada!- gritó. Se deshizo de mi mano y me cogió de los hombros con fuerza- No quiero que hagas nada. Solo quiero que hagas lo que desees hacer. No tienes que adaptarte a mí, yo siempre me adaptaré a ti. ¿No lo entiendes? Estoy hecho para ti, a tu medida. Seré tu amigo, tu hermano, tu compañero, tu confidente. Seré lo que tú quieras que sea.

Seguía como embrujada, un manto de niebla empañaba mi mente impidiéndome pensar con claridad.

-Pero tú… ¿Me deseas?

Se restregó las manos contra su rostro, parecía estar empleando todas sus fuerzas en esta conversación.

-Nessie, eso es difícil de explicar, y más de entender, es demasiado… retorcido.

-Solo dímelo- exigí, el manto comenzaba a desvanecerse ante esa nueva incertidumbre.

-Creo que deberíamos volver.

-¡Dímelo Jacob!

-¡¡Si!!- Se levantó de la arena en menos de una centésima de segundo- Te deseo como no te podrías imaginar. Te deseo como tú nunca desearás a nadie. Maldita sea, cada célula, cada parte de mi cuerpo grita por tenerte. ¡¿Es eso lo que querías oír?!

Me quedé sin habla. Vi como Jake se alejaba de mí y se internaba en el bosque mientras su cuerpo se transformaba.

Fue entonces cuando me quedé ciega. No podía ver, no podía escuchar, no conseguí mantener mi cuerpo. Sentí la arena sobre mi espalda cuando me dejé caer. Los latidos de mi corazón se apagaban de nuevo… podía sentirlo.



Por: Cassandra

2 comentarios:

Mer dijo...

Esto se pone muy, pero que muy interesante. Seguimos por Cass. Gracias al blog por traérnosla. Besotes NTLS HN

Sweet Sky dijo...

Woow... voy de acuerdo con Mer, se pone interesantiisimo!!!

Quiiero saber que pasaaa... nunca antes habia visto una historia parecida xD