sábado, 24 de octubre de 2009

3. Persuasión

Me agarré fuertemente a la almohada mientras Jake paseaba por la habitación a grandes zancadas.
-Maldito híbrido asqueroso…
Su alteración me ponía nerviosa, no sabía si se proponía aniquilarle o esperar a que mi padre se enterase de todo.
-No podemos dejar que se entere, ¿Sabes como va a reaccionar? Sería vergonzoso que mi propio padre vea lo que tú viste- O peor, lo que había visto Nahuel.
Jacob se paró delante de mi cama y me miró molesto.
-¿Y cómo pretendes ocultárselo? Si no fuera porque han salido Edward ya estaría dando caza a Nahuel por toda la ciudad.
Lo pensé, no había otra opción, o se enteraba mamá o se enteraba él, y la verdad es que no sabía cual era la mejor opción.
-Mamá podría ocultar nuestro pensamiento…
Mi amigo soltó una carcajada.
-En cuanto Bella se entere sí que puede ir temblando.
Dios, esto era demasiado complicado, no quería que mis padres se enterasen de que me había emborrachado y me había dejado sobar como una estúpida. Es más, aun estaba bastante borracha.
-Vale, ¿Y qué hacemos?
-¿Por qué tienes ese interés en que nadie sepa lo que ha ocurrido?
-En primer lugar porque aunque no fuera un acto consentido tampoco puse resistencia- Noté cómo me ruborizaba- En segundo lugar, eso empeoraría las cosas, tenemos que convivir y colaborar si queremos encontrar a Joham lo más pronto posible, y por último ¡Son mis padres!
Jake se sentó a los pies de la cama y suspiró colocando la cabeza entre sus piernas.
-Vale, olvidemos por un momento el hecho de que te dejaras tocar por… eso- Genial, ahora ni siquiera quería mirarme, me lo merecía- Es imposible ocultar a los dos lo que ha pasado, así que no se por qué discutimos algo así.
Tenía razón, hiciera lo que hiciera mis padres iban a ver como su querida hijita bebía y cosas peores.
-A veces odio a mi padre…
-Al único que debes odiar es a Nahuel- Volvió a levantarse para mirar por la ventana- Nada de esto habría pasado de no ser por él.
Me acurruqué aun más entre las sabanas y sin poder evitarlo solté un largo suspiro, últimamente me estaba metiendo en más líos de la cuenta, y al contrario que cualquier adolescente normal estos no quedaban en mi conciencia, también en la de mi poderoso papá vampiro.
Noté cómo Jake me acariciaba la espalda.
-Lo siento tanto Jacob… debí hacerte caso pero no se lo que me pasó- Me volví para estar frente a él, que se encontraba apoyado en el otro extremo- Sabes que yo no soy así, es solo que cuando estoy con él… es muy extraño.
Paré de hablar en seco en cuanto noté que las facciones de Jake cobraban más vida de la cuenta. Saltó de la cama como si hubiera recibido una descarga eléctrica.
-Nessie, no te muevas de aquí, se me acaba de ocurrir…- cogió las llaves de la habitación y salió disparado hacia la puerta- Volveré lo antes posible, tu no te muevas, intenta dormir un rato.
Salió golpeando la puerta con más fuerza de la cuenta ¿Qué le pasaba? ¿Acaso había dicho algo que no debía? Repasé mis palabras una por una intentando hallar en ellas algo que hubiera provocado esa reacción en mi amigo, pero ninguna bombilla se encendió en mi cabeza, mis facultades mentales me habían abandonado gracias al alcohol.

Todo se había descontrolado, ahora que podía mirar objetivamente lo sucedido comprendí que de haber querido yo misma podría haber controlado la situación de la noche pasada sin que Jake tuviera que destrozar el baño del pub. Vale, puede que Nahuel fuera un poco más fuerte que yo, pero no era tanta la diferencia, además yo era bastante ágil. Mi comportamiento había sido imperdonable. En conclusión: Nahuel y yo habíamos bebido demasiado y la cosa se había descontrolado. Puede que fuera demasiado descarado y tocón, pero no me quería hacerme daño.

No se en qué momento me quedé dormida, pero lo siguiente que vi fueron unos tenues rayos de sol despuntando en el horizonte y una cálida mano tocando mi frente.
-¿Estás despierta?
La voz de Jacob terminó de despertarme, me desperecé y le miré, no estaba solo, Nahuel se encontraba a su lado con cara de pocos amigos.
-¿Qué ha ocurrido?- Pregunté confusa.
-Adivina quién tiene un interesante poder del que no nos ha hablado.
Apretó con fuerza los hombros del semivampiro mientras este profería un bufido molesto.
-No tengo por qué contaros mi vida.
Me incorporé por completo. Debí suponer que no era la única híbrida provista de capacidades.
-¿Qué clase de poder?
Nahuel me miró, estaba claro que Jake lo había obligado a confesar, y no le gustaba nada.
-Yo… soy bastante persuasivo.- Jacob le zarandeó un poco más y Nahuel levantó los brazos molesto- Vale vale… Puedo… controlar algunos pensamientos y decisiones.
-Explícate mejor.
Me levanté para ponerme a su altura, ya sospechaba de qué iba todo esto.
-Me resulta más fácil con humanos y seres que no están en… plenas facultades mentales, pero gracias a la práctica puedo controlar una mente lúcida cuando la decisión a tomar no es muy relevante.
-Eso no es todo.
-¡¿Tienes más poderes?!
Sentí una punzada en el pecho, ¡Yo solo tenía uno! Y comparado con el suyo era para echarlo a la basura.
-No tengo más poderes, solo que este llega un poco más allá, como ya he dicho gracias a la practica, algo que por lo que se ve desconocéis.
-No te enrolles…
-Puedo hacer que la gente… omita algunos hechos, si alguien ve algo puedo ‘borrarlo’ de su mente, forma parte de la persuasión, convenzo al cerebro de que no registre dicha información.
Me quedé sin habla, ese poder era demasiado peligroso a manos de una persona como Nahuel. Me volví hacia Jake.
-¿Cómo lo supiste?
-Solo lo sospeché, cuando me dijiste que pasaba algo extraño cuando estabas con Nahuel, cuando te atrajo de esa forma en tu casa, cuando sentiste ese deseo de salir a hacer el loco a pesar de nuestra situación, por la manera en que convenció al portero de que nos dejara entrar, o cuando… te llevó al servicio y te dejaste llevar de esa manera, era demasiado sospechoso.
Nahuel se apartó de Jacob y se echó en su cama.
-Oye, también utilizo mis poderes para el bien- Sonrió con suficiencia- Intento pensar que el que los Vulturis cambiaran de idea el día que nos conocimos fue en parte gracias a mí.
-Tú mismo has dicho que no puedes interferir en grandes decisiones.
Ya no prestaba atención, si Nahuel podía interferir en la percepción de los hechos él tenía la solución a mis problemas, podría hacer que mi padre no viera en nuestra mente lo que había ocurrido aquella noche, o al menos suavizarlo.
-¿Puedes hacer que no sepan lo que ha pasado?
Ignoré la queja de Jacob.
-No sería la primera vez que hago que tu papi no registre un pensamiento, ya lo hice hace un par de días, cuando te besé. Aunque esto será un poco más difícil… El problema es que si conoce mi secreto dejará de confiar en mi, tiene una mente muy entrenada, en cuanto lo sepa comenzará a resistirse a mi poder.
-¿Insinúas que quieres que lo ocultemos?- Espetó Jake casi entre risas- Estás loco.
-Eso díselo a Nessie, es ella la que me ha pedido el favor.
Mi amigo me cogió de la mano y me miró.
-¿Crees que merece la pena? Corremos un gran riesgo al no contarlo.
Miré a Nahuel, sí, era sarcástico, narcisista y creído ¿Pero mala persona? ¿De verdad haría algo contra nosotros? La única razón por la que estaba aquí era para ayudarme a sobrevivir.
-No le contaremos a mi padre nada sobre tus capacidades, pero encárgate de que no sepa lo de hoy.
-Hecho señorita.


Por Cassandra