lunes, 2 de noviembre de 2009

Llegaste tú - Oneshoot de Tini Black y LiiQanLu

GENTE!!! Este es un regalo precioso que me mandaron Tini Black y LiiQanLu por mi cumple!!! Y me dejaron toda contenta y babosa, así que lo subo aca principalmente porque me encantó y lo quería compartir!

Gracias, chicas! me dejaron super feliz!


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Disclaimer: Algunos personajes son de Stephenie Meyer, los demás personajes son familia de Naty Celeste y la historia es de Tini Black y LiiQanLu =P


N/A: Regalo para nuestra hermosa loba BETA, NATY CELESTE que a sido parte de frustrar nuestras vidas sexuales con los grandiosos Leemmons que escribe, amiga te mereces lo mejor hoy y siempre TE AMAMOS
La historia es de HUMANOS, cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia


Llegaste tú
Abrázame fuerte no quiero perderte,
Si a mi has llegado quiero tenerte,
Sanando heridas y cambiando mi suerte
Quiero estar contigo el tiempo que reste

JACOB POV


Han pasado ya días desde que pensé que mi vida había terminado, que estaba seguro que no podía haber mas dolor que la perdida de un ser querido, pero lo que me acababan de hacer era peor que eso. Mi novia la mujer que mas he amado en la vida después de mi madre, esa mujer que me hacia sonreír cada mañana, el motor de mi vida, mi Bella Swan, me a engañado. Me hubiera importado poco que se hubiera revolcado con Mike Newton o inclusive con Paul, pero no con él, no con mi mejor amigo Edward Cullen.


Mi depresión me llevo a pasar días en mi casa sin salir y no comer, agradecía que fueran vacaciones de invierno porque no me hubiera importado faltar a clases, no quería ver a nadie que me recordara a ella, incluso pedí a mi padre que me cambiara a la escuela de la reserva ya que hace dos años me había cambiado a la de Forks solo por estar con ella, mi padre solo me puso por condición que ya era hora de hacer mi vida normal de nuevo y yo solo atine a asentir, mi mundo no tenia que terminar por una mujer.


-Hijo que bueno que ya te levantaste, ¿Desayunas?- mi padre un hombre emprendedor, único arquitecto en la reserva y jefe de la tribu, desde que murió mi madre lo único que ha hecho es ver por el bien de mis hermanas y el mío, ellas estaban en la universidad en los Ángeles, Rachel estudiando Psicología y Rebecca Leyes, en un año mas me iría yo a estudiar Ingeniaría Mecánica.
-Buenos días Billy, no tengo hambre, además tengo que salir rápido de aquí quede con Quil y Embry de ir a montar a la playa- Mi padre era mas que eso para mi, era un buen amigo así que en casa siempre le llamaba Billy aunque cuando había mas gente con nosotros le llamaba papá, esa mañana quede de salir con dos de mis mejores amigos tenia días que no los miraba y salir con ellos me aria bien.


-Esta bien hijo, solo ten cuidado- rodé los ojos


-Siempre preocupándote de más Billy, estaré bien- bufo y yo solo reí –Nos vemos en la noche-


-Espera Jake- me pare en seco y voltee a verlo levantando mi ceja derecha –¿Recuerdas que te hable del proyecto del centro comercial? – Asentí - Tienes que llegar temprano mi socio viajara desde Argentina con su familia porque vamos a cerrar el trato, y quiero que estés aquí para cuando lleguen-


-Esta bien papá procuraré llegar temprano- Salí corriendo a las caballerizas antes que Billy se le ocurriera algo mas


-Jacob no lo intentes, ¡llega temprano!- grito mi padre desde la puerta de la casa y yo no dejaba de reír lo conocía tan bien que casi pude adivinar que iba a salir a gritarme eso.


Tome mi silla de montar y me dirigí a ensillar a mi yegua, regalo de mi padrino-ex suegro Charlie, tanto a él como a mi nos unía la pasión por estas bellezas animales, era raro ver una yegua como la mía una Mustang original por lo general debería de haber estado en reserva por estar en peligro de extinción, pero Charlie se las había arreglado para cómprala para mi, casi muero el día de mi cumpleaños numero 17 mi padre me regalo una camioneta Hummer H2 negra mi sueño hecho realidad y atrás de esta venia un el camper estaba enganchado a la camioneta y ahí estaba el regalo de Charlie mi hermosa Princesa, con su cabellera negra y sus ojos azules como el cielo, casi me desmayo de no ser por mi padre que estaba a mi lado y me recordó que tenia que respirar.


-Hola hermosa iremos a dar un pasero hoy- dije pasando mis manos por su costado –se que te e dejado abandonada en la semana pero entiende que no estaba de ánimos para salir –comencé a deslizar la silla y la amarre con fuerza pero sin hacerle daño, me impulsé un poco para subirme y en un segundo ya estaba encima de ella –muy bien mi princesa a correr –ordene a lo que mi nena entendió, corrió como siempre veloz y segura, la sensación del viento en mi rostro era maravillosa, libertad plena, no importaba lo que pasara a mi alrededor que el mundo girara y que todo cambiara, yo era libre.


En unos minutos ya nos encontrábamos en la playa, ella sabia bien el camino era uno de nuestros lugares favoritos. Los chicos ya estaban ahí. Me baje y solté a mi caballo para que corriera junto con los demás…


-Hey Jake- dijo Embry saludando


-¡Hey hermanos! ¿Como les va?- les dije dándoles un abrazo a los dos, éramos muy buenos amigos, los mejores aquí en la reserva


-Te hemos extrañado Jake- dijo Quil un poco melancólico


-Oh vamos Quil no seas mariqueta- le di un pequeño puñetazo en el hombro a lo que el sonrió y se me tiró encima, comenzamos a jugar luchitas y como siempre los dos en contra mía, eran unos abusivos, lo que les daba coraje era que aun así siempre les ganaba. Pasamos horas platicando de lo que nos había pasado últimamente nadie toco el tema de Bella y yo les agradecí infinitamente eso.


-Valla mira la hora que es mi abuelo me matara si llego tarde- dijo Quil pelando los ojos al ver su reloj


-¿Tarde? Pero si apenas son las 8:31 pm. ¡Demonios! Mi padre me matara, chicos lo siento me voy los llamo mañana- me levante corriendo y le chifle a mi yegua ella corrió hacia mi- Princesa llévame lo mas rápido posible a casa, o papá hará puré de Jake para la cena- la monte y corrió como si el mismo diablo nos viniera siguiendo, lo cual agradecí al llegar, le coloque agua en el bebedero y un montón de paja –Deséame suerte Prin, nos vemos mañana- corrí a casa con la esperanza de que el socio de papá aun no hubiera llegado, abrí la puesta haciendo el menor ruido posible pero el rechinido de esta me delato, ahora odiaba no haberle hecho caso a papá cuando me pidió que la engrasara


-¿Jacob?- cerré los ojos esperando el regaño de papá, pero al no escuchar más sus palabras me dispuse a entrar cerrando la puerta tras de mi, fui a la sala grande y ahí estaba papá que me miraba con cara de pocos amigos


-¡Buenas noches!- atine a decir mientras él hombre alto de cabello negro que estaba frente a mi padre se paraba junto con una mujer muy elegante que ya asía sentada a la izquierda de él y a su derecha la silueta de una joven de cabellos negros ondulados se incorporaban con los que suponía eran sus padres


-Hijo, llegas tarde- me reprendió mi padre –Pasa a saludar- no me apetecía que el socio de mi padre me viera como un andrajoso, no había salido bien parado después de la pelea en la arena con los chicos, pero la mirada de mi padre me obligo a ir hacia la sala
-Buenas noches- dije de nuevo un poco tímido


-Hijo ellos son la señora y el señor Fidelio - extendí mi mano para saludar a la señora que al verla pude notar en su mirada que se trataba de una mujer muy dulce, y no pude dejar de recordar a mi madre, después salude al socio y en el podía notar esa mirada de seguridad que emanaba era igual a la de mi padre, -y ella es su hija Natalia- dijo mi padre dirigiéndose a la joven
-Naty- corrigió ella extendiéndome su mano, al tomarla sentí como una corriente eléctrica traspasaba mi cuerpo y me atravesaba toda la espina dorsal, mis ojos se clavaron en sus labios los cuales me hipnotizaron al curvarse en una hermosa sonrisa tímida, pero en lo que me perdí totalmente fue en esos ojos hermosos que se escondían detrás de un par de anteojos, me miraban con una calidez incomparable y yo me quede mudo no podía formular palabra alguna, hasta que sentí un fuerte apretón de su parte y salí del shock.


-Jacob Black, mucho gusto en conocerlos- dije soltando a Naty y dirigiéndome hacia mi padre, que aun me miraba con desaprobación – disculpen por llegar tarde y mas aun por mi vestimenta- dije haciendo ademan de ver mi camisa –es solo que, me caí del caballo y tarde en recuperarme del dolor de la rodilla –si júzguenme soy un maldito mentiroso, pero si alguien me viera como estoy ahora me creería sin dudar. Mire a mi padre de reojo –Padre, Señores, Naty- sonreí al mencionar su nombre y pude notar su leve sonrojo- con su permiso, iré a tomar un baño rápido y bajo enseguida- mi padre solo asintió y me retire con sus miradas clavadas en mi espalda, no debía de tardar mucho a mi padre no le gustaba esperar así que me bañe y cambie lo mas rápido que pude y baje de inmediato a la sala, aun seguían platicando del proyecto. Llegue a sentarme a un lado de mi padre y todos se quedaron callados.


-¡Ah!, ¿Llegue en mal momento?- y comenzaron a carcajearse


-No hijo de hecho ya terminamos con la platica- suspire de alivio


-Y bien Jake así que montas ¿he?-


-Así es señor- dije seguro


-Y no es por nada- dijo mi padre -pero es un gran jinete-


-Deberías de enseñarle a Naty a montar siempre le han gustado los caballos- voltee a ver a Naty que miraba a su madre un poco incrédula, a lo que yo sonreí


-Cuando quieras, estoy a tus servicios- dije viendo a Naty, ella sonrió de lado y asintió con la cabeza


-¿Qué tal si empiezan mañana? en lo que nosotros vamos a ver el terreno ustedes aprovechan para las clases- dijo el socio de mi padre, a lo que yo asentí, mientras Naty fulminaba a su padre con la mirada


-Por mi no hay problema tengo la mañana libre ¿Que dices Naty?- se me daba de lo mas natural hablarle como si nos conociéramos de toda la vida


-Esta bien… ammm…- se quedo pensativa


-Jacob- dije al momento de sonreírle y causar que sus mejillas se tornaran rojas, no recordaba haberle dicho mi nombre solo lo había escuchado cuando mi padre me grito al llegar a casa así que no le tome mucha importancia… -Bien entonces nos vemos a las ocho en las caballerizas, ¿Ya les entregaste sus habitaciones papá?- me dirigí a mi padre


-Si hijo, ¿Los acompaño a instalarse?- mi padre acompaño a la familia a sus habitaciones que me pude notar que eran las de mis hermanas del otro lado de la casa, cuando los perdí de vista salí corriendo a mi habitación. Comencé a leer un libro que mi padre me había regalado hace mas de tres meses algo de vampiros no se como se llamaba, pero me entretuvo tanto que las horas se habían pasado volando, cuando me di cuenta ya era muí tarde y mañana tenía que levantarme temprano, por lo cual me dispuse a dormir…


El sol comenzaba a dar sus primeras señales de vida, cosa rara en La Push por el tipo de clima pero el amanecer estaba cerca, cuando el primer rayo de sol se coló por mi ventana deduje que era hora de levantarse, cuando vi el reloj eran ya las 7:50 am, de seguro Naty me estaría esperando y yo sin bañarme ni nada, me levante como resorte de la cama y me metí al closet agarre lo primero que encontré y salí corriendo de la casa hasta las caballerizas, note que mi Hummer no estaba en el estacionamiento seguro mi padre la había tomado prestada… Entre sigilosamente pero no había señales de vida, me adentre un poco mas y ahí estaba Naty con sus manos posadas en mi Harley-Davidson Iron 883, la veía con adoración, suponía que yo también mostraba esa cara de fascinación cada que la miraba…


-¿Hermosa no?- pego un pequeño saltito y me vio directamente a lo ojos –Disculpa, ¿Te asuste?- caminé hacia ella


-Solo un poco, estaba embobada con esta maravilla- volteo a verla de nuevo pasando su mano por el asiento y suspiro


-Ahora me dirás que también quieres aprender a montar una- no era una pregunta
-No, se montar bien a estas fieras- dijo como si fuera lo mas obvio del mundo y con una sonrisa exquisita que me dejo sin aliento


Bufe –¿Y bien quieres conocer a mi princesa?- enarco una ceja señal de que le causaba duda de quien le hablaba -¡Ven acá! – la tome de la mano instintivamente y la lleve al pabellón de mi yegua, se quedo perpleja viendo a mi nena la miraba maravillada


-Es bella- solté una risa por lo bajo y mi yegua relincho –¡Oh!, creo que no le caí muy bien- y solté la carcajada –¿Que te causa tanta gracia? – frunció el seño se miraba de lo mas linda, y deje de reír


-Es solo que no le gusta que la llamen así, de un tiempo para acá cada que menciono ese adjetivo o algo parecido a el ella relincha- dije acariciándola un poco para calmarla


-Los caballos no entienden- relincho de nuevo princesa y Naty abrió lo ojos como platos
-¿Decías?- dije sonriendo con autosuficiencia


-Retiro lo dicho- sonreímos los dos al mismo tiempo, comencé a abrir la puerta del pabellón y ella tomo mi mano deteniéndome


-¿Qué pasa?- pregunte confundido


-No quiero montar- dijo viéndome a los ojos y muy segura de sus palabras


-Y entonces ¿Qué quieres hacer?- dije cerrando la puerta


-Montar- alce los brazos y suspire


-¿No me acabas de decir que no querías montar?- rodé los ojos


-No quiero montar a caballo, quiero montar en moto- esboce una sonrisa igual a la de ella. Los caballos como las motos eran mi vida, así que acaricie a mi princesa y me despedí de ella. Me dirigí a la moto junto con Naty. Quite la pata de sostén y moví la cabeza incitándola a subir, ella solo sonrió y se monto por de tras pasando su manos tímidamente sobre mi a lo que yo las tome y las amarre fuertemente a mi toso, la escuche reír bajito, y sentí mis mejillas arder, el solo contacto de sus manos cerca de mi causo algo que no pude explicar, un enorme deseo me inundo y quise que siempre permaneciera en contacto con mi piel. Moví mi cabeza de un lado a otro intentando sacar los pensamientos de ella y encendí la moto, un leve rugido salió de esta… -Una total fiera ¿No lo crees?-


-Pero como toda fiera llega un momento en que debe ser domada- dije volteando la a ver por encima de mi hombro -¿Lista?- asintió, metí el clutch y puse el cambio en primera y acelere, salimos disparados del las caballerizas, el viento hacia que su cabello volara mientras las ráfagas de aire tocaban cada parte de su cuerpo, en especial sus labios que desde que me sonrieron la primera vez sentía que me llamaban a ser besados, envidaba al viento el asía lo que yo no podía.
En unos cuantos minutos llegue a mi lugar preferido, la playa al sur de La Push una playa virgen a la que rara vez asistían personas por lo peligro del oleaje, pero, para caminar o solamente sentarse a observar el panorama era simplemente genial. Ayude a Naty a bajar de la moto y nos sentamos en la arena frente al mar…


-Este lugar tiene sitios hermosos- dijo viendo el horizonte


-Lo sé, es un pequeño escape del mundo real, para internarte al fantasioso- voltee a verla y me miraba con el ceño fruncido -¿Qué?, es una frase que decía mi madre muy a menudo– seguía viéndome raro, bufe -Cada que mamá se disponía a contarme un cuento me decía –mi pequeño escaparemos del mundo real, para internarnos en el fantasiosos- y comenzaba con la narración- mis ojos se humedecieron un poco y mi mirada se perdió en un punto muerto en el mar


-Lo siento, no quise que te pusieras así- dijo agachando la cabeza


-No te preocupes se que no fue tu intención- puse mi mano es su rodilla sonreí y ella me devolvió una sonrisa forzada


Después de esto platicamos de un sinfín de cosas platillos favoritos, color, película, libros…


-Wow así que el año que entra te gradúas, ¿entraras a la universidad?- me pregunto


-Si me iré a los Ángeles con mis hermanas a estudiar Ingeniería Mecánica, ¿y tú?- pregunte alzando una ceja


-Yo, depende- dijo abrazando sus piernas


-¿De que?-


-Si a papá le gusta por acá y se cierra el trato nos quedaremos, así que buscare una universidad cerca, si no, regresaremos a Argentina y estudiare allá- dijo encogiendo los hombros


-Creo que el trato ya esta mas que echo así que sugiero que vallas buscando universidad- soltamos a reír los dos al mismo tiempo -¿Qué carrera?-


Se mordió el labio inferior –Licenciatura en Derecho- dijo sonriendo


-¿Enserio?- asintió mi hermana Rebecca estudia leyes y jamás entendí como le gustaba pasársela leyendo constituciones y códigos demasiado aburrido para mi, así que no perdería oportunidad de preguntarle -¿Porque te gusta?


-Me apasiona el hecho de defender gente- respuesta suficiente para mí


-Eso es muy bueno-


-¿Qué?-


-Tener a un abogada de amiga- dije encogiendo los hombros -así ya no me preocupare por meterme en problemas, mi hermana estudia leyes pero ella no se tentaría el corazón para dejarme encarcelado- de nuevo soltamos a reí, era tan fácil platicar con ella de cualquier tema porque las palabras fluía por si solas.


De pronto una ola nos mojo los pies, me levante lo mas rápido que pude y extendí mi mano hacia ella para que se apoyara en mi y se levantara también, ella la cogió y de nuevo esa descarga eléctrica que sentí al momento de conocerla, vi sus mejillas arder y las mías ardieron al instante. Intento pararse pero yo no estaba ejerciendo fuerza en mi brazo y en un fugaz movimiento mi cuerpo se encontraba a escasos centímetros del suyo, la arena amortiguo el deceso de nuestros cuerpos. Y de nuevo la vi a los ojos que ahora no tenían lentes pero que aun así me hacían perder el piso y sus labios carnosos que me invitaban de nuevo a ser degustados. Tome un mecho de su cabellos negro ondulado y lo pase por detrás de su oído, mi mente me gritaba, me exigía que me quitara, pero mi corazón me decía que me quedara y le aria caso a el ya que a ella no parecía incomodarle.


Por instinto me acerque un poco a ella pero me detuve al ver que no hacia nada, pero de repente sentí su manos pasearse por mi espalda llegando hasta mi nuca y atrayéndome hacia ella, entonces nuestros labios se sellaron en un tierno beso. Pero sus manos me empujaban más a sus labios y nos pegamos aun mas, (si es que eso fuera posible).


Los besos comenzaron a hacerse mas desesperados, con ansias e intensos quería tocar mas partes de su cuerpo y entregarnos el uno al otro, ella respondió a mi beso y empezó a juguetear su lengua con la mía, encendiendo mi desenfreno sexual con la caricia que me daba en torso levantando poco a poco mi camisa sin llegara a quitarla y eso provoco que mi excitación se notaran por debajo de mi pantalón, sentí su sonrisa en mis labios y mordí su labio inferior.


-Lo siento me deje llevar- dije separándome un poco de ella, no quería que notara mi miembro erecto


-No me importaría que siguiéramos- dijo ella un poco apenada


-¿En verdad no te importa que estemos aquí en la intemperie a punto de hacer el amor?-


-No- respondió con una sonrisa en el rostro –bueno me importaría si la persona que esta encima mío no fueras tú y también me importa si haces esto con todas las chicas a las que traes aquí-


-Eres la primera- dije sinceramente ni siquiera a Bella la haba traído, era un lugar privado para mí


-¿Entonces?- se mordió el labio inferior


-¿Entonces?- dije imitándola y con una sonrisa boba en mi rostro


-¿Seguimos?-


-Seguimos- afirme


La batalla de nuestras lenguas siguió sin que ninguno de los dos se rindiera hasta que nos falto el aire. Me incorpore y me tumbe en la arena, ella me imito pero al contrario de lo que hice ella se sentó sobre mí y me enrolló con sus piernas, quito su blusa y pude notar que no llevaba sostén pero aun así sus pechos no se movían de su lugar. Mis ojos se agrandaron de solo ver sus pechos los acaricie un poco para acostumbrarla a mis manos que ahora se pasaban entre ellas y por mi boca produciéndole indescriptibles sensaciones de placer, sus pezones de inmediato se endurecieron y altivos sobresalían de la redondez de estos… suavemente metí uno de sus pezones en mi boca en una tibia caricia, sedosa y húmeda que trastornaba mis sentidos y desquiciaba la lujuria de mis deseos…


-Ja...ke- gimió entrecortadamente


Al escuchar esto, mi sexo se endureció tanto que hasta temí que fuera explotar de excitación, me dirigí al cierre de su pantalón cuando se dio cuenta a lo iba se paro y se lo quito ella mismo junto con su pantaletas y yo ni tarde ni perezoso hice lo mismo dejando por ultimo caer en la arena mi camisa, se puso en la misma posición en la que estábamos antes y comencé a acariciar su sexo, me deslicé hasta acomodándome entre sus hermosas y suaves piernas, mi boca se fue acercando a la suya dándole un beso tierno y suave, anhelante de pasión.


Lentamente me fui deleitando con la suavidad que iba encontrando en su parte intima, toque levente sus labios vaginales y hundí ligeramente dos dedos abriéndolos y penetrando, recorriendo poco a poco la entrada, ella suspiraba y se retorcía incontrolable, el fluir de sus líquidos empezó a aumentar asiéndola llegar plácidamente al orgasmo.


-Mmm…- fue todo lo que alcanzó a balbucear y se desplomó sobre mí, quedando su cabeza sobre mi pecho….con mis dedos aun dentro de ella…… la abracé con ternura y una inmensa pasión…
Así permanecimos un buen rato abrazados, y sin moverme, se levanto solo lo suficiente para después poco a poco deslizarse por mi miembro el cual se mantenía duro y lo introdujo en ella, se tensó un poco al sentirme dentro pero después la sentí relajarse y respirar acompasadamente sobre mi pecho…sus vigorosos labios vaginales, comenzaron a hacer presión sobre mi sexo, lo que me hizo perder el control y comencé a mover mis caderas debajo de ella, a lo cual ella encima de mi comenzó a hacer lo mismo, la volví a embestir suavemente… disfrutando esta alucinante sensación de sentir como mi sexo se perdía en ella.


Sus manos bajaban y subían haciendo figuras en mis músculos, y de nuevo comencé a perderme en sus dulces senos, cada vez más el vaivén de caderas se hacía más insoportable, comenzó a apretarme más fuerte, tanto que llegue a sentir como sus uñas iban cortando ligeramente mi espalda, lo cual me éxito a una forma indescriptible y comencé a embestirla más fuertemente, sus músculos comenzaron a apretar mas mi miembro, dándome a entender que estaba llegando al clímax de nuevo, sonreí de solo pensar que le era yo el causante de esa sensación


-ja…ke..- dijo con una voz endemoniadamente sexy, y comencé a sentir como me mojaba, el mirar como se mordía los labios y como su cara se contraía de placer provoco que me viniera unos segundos después, no pude resistir mas y solo me deje consumir por el orgasmo mandándome al mismísimo cielo, sé que no es nada bueno comparar pero nunca me había sentido así con Bella, había tenido relaciones con ella y en algún momento pude jurar que había hecho el amor, pero después de esto estaba más que seguro que solo había sido sexo.
La recosté encima de mi cuerpo, yo aun dentro de ella, era algo más fuerte que yo por lo cual no me podía separar de ese cuerpo que me provocaba demasiado. Tuve que resistirme y salí de ella, me recosté a su lado y la jale para que se recostara de nuevo en mi pecho


-Que buena forma de aprender a montar, ¿No crees?-


-La mejor de todas- no podía estar más de acuerdo con ella


-Tendré que buscarme un profesor privado- pude notar que pensaba en lo que acababa de decir, como buscando un posible candidato


-No creas que lo permitiré, al menos claro que yo sea ese maestro- declare molesto,


-Tu padre no dijo que aparte de buen jinete fueras excelente dejándote montar- sonreí de lado- ¿Sabes una cosa?- negué con la cabeza- tus celos me excitan- y comenzó a reír fuertemente, yo al contrario solo pude engrandecer mi sonrisa un poco mas ya que todavía estaba molesto por lo que había dicho- no seas tontito, si quisiera un maestro no podría enseñarme lo que tu me has enseñado y de querer uno en este aspecto solo acudiría a ti- me susurro al oído de una forma tentadora, me olvide por completo de mi enojo y jale su cabeza para estampar mis labios con los suyos, nuestras lenguas comenzaron inmediatamente una lucha desenfrenada y nuestras manos se perdieron en nuestros cuerpos empezando así de nuevo con las caricias y besos desenfrenados que me llamaban a poseerla de nuevo, no cabe duda que era el mejor día de mi vida


-Por cierto olvide decirte…Gracias por darme el mejor regalo de cumpleaños de todos- dijo esto casi sin separarse de mi labios


-Lamento no haberte felicitado antes, pero en realidad no tenía la más mínima idea de que hoy es tu cumpleaños, que de haberlo sabido antes me hubiera esmerado en darte un regalo digno de ti- le confesé un poco apenado


-¿Que acaso no me escuchaste?-dijo mirándome a los ojos -... te acabo de decir gracias por haberme dado EL MEJOR REGALO DE CUMPLEAÑOS- dijo remarcando la última frase


-Entonces de nada o lo que sea- dije y los dos nos soltamos riendo de una manera exagerada. Nos sentamos viendo el horizonte, y pase mis brazos protectores por su cintura y así nos quedamos por un buen rato…


La brisa del mar cubrió nuestros cuerpos señal que la noche estaba cayendo, el viento movía los granitos de arena a su antojo y al momento ella tembló un poco.


-¿Tienes frio?- era lógico con el frio que hace en la Push y la caída de la noche combinadas


-No, tu temperatura me mantiene en calor- volteo hacia mí y la bese -¿Jake?- dijo en mis labios


-Mju…-


-¿Qué pasara con nosotros?- la pregunta del millón, no sabíamos que podría pasar, si las cosas no salían bien con el proyecto ella se iría y no la vería mas. Pero si papá convencía al suyo las cosas cambiaban ella se mudaría a La Push e iríamos a la misma escuela y el año que entra podríamos irnos a la universidad de los Ángeles juntos -¿Jake?– no me había dado cuenta que me quede perplejo ene mis pensamientos hasta que ella me saco de ahí.


-Mi hermosa Naty, solo nos queda confiar en mi padre y te aseguro que después de que él y tu papá cierren el negocio tu y yo seremos felices por siempre, si es que lo deseas tanto como yo- dije con nerviosismo esperando que hablara


-No hay cosa que desee mas en este mundo que estar contigo por siempre Jacob Black- y de nuevo nos fundimos en un deliciosos beso cargado de pasión y lujuria. Este día jamás lo olvidaría… “31 de Octubre el día que conocí al amor de mi vida”

2 comentarios:

Anónimo dijo...

hola solo pasando por aqui para decriles que esta muy bueno el regalo ára naty se merece eso y mas leo sus oneshoot en el blo de kokoro's room y me paresen geniales, espero que en tu cumpleaños de la pasaras de maravilla naty y las chicas que escribieron bien por ellas bueno el fic

Mer dijo...

Llegasteis como luz en la noche y con vosotras el sol brilló en un nuevo amanecer. Regalazo para mi Naty. Besotes miles